La computación cuántica acelera su avance como motor de transformación empresarial

La computación cuántica gana protagonismo entre los responsables de TI, impulsada por mayores inversiones y casos de uso iniciales. Según Globant, su impacto abarcará seis áreas clave: nube, optimización operativa, finanzas, IA, salud y ciberseguridad.
21 de noviembre, 2025
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En los últimos años, la computación cuántica ha pasado de ser un concepto ligado principalmente a la investigación a consolidarse como una tecnología con potencial para modificar el ecosistema tecnológico. La inversión en empresas de computación cuántica superó los 1.250 millones de dólares en el primer trimestre de 2025, más del doble que en el mismo periodo del año anterior, según The Quantum Insider. Este volumen de capital refleja una expectativa de impacto que abarca tanto a proveedores tecnológicos como a organizaciones usuarias finales.

Su impacto potencial se extiende a ámbitos como las finanzas, la ciberseguridad, la logística, la criptografía o la inteligencia artificial, lo que la sitúa en el radar de los responsables de TI. La promesa de acelerar determinados tipos de cálculo y abordar problemas de alta complejidad abre la puerta a nuevos modelos de servicio, a procesos internos más eficientes y a capacidades avanzadas de análisis de datos, pero también plantea interrogantes en materia de seguridad y gestión del riesgo.

En este contexto, Globant, compañía nativa digital que opera a escala internacional; ha elaborado un análisis sobre el papel de la computación cuántica en el entorno corporativo. Globant identifica seis áreas donde la computación cuántica, todavía en fase incipiente, puede transformar el panorama corporativo global. Estas áreas incluyen servicios en: la nube, la optimización de procesos, los servicios financieros, la IA, salud y farmacéutica, y la ciberseguridad.

Seis ámbitos de impacto para la computación cuántica corporativa

El primer ámbito señalado es la computación cuántica en la nube, o Quantum Computing as a Service (QCaaS). En lugar de desplegar hardware especializado en sus propias instalaciones, las empresas accederían a capacidades cuánticas a través de las plataformas de los grandes proveedores tecnológicos. Esta aproximación permitiría poner en marcha proyectos piloto de forma más ágil, experimentar con algoritmos y modelos cuánticos con un nivel de riesgo acotado y, en algunos casos, reducir los plazos de retorno de inversión de proyectos de inteligencia artificial avanzada. Según Globant, el verdadero impacto empresarial de la computación cuántica se dará en su consumo como servicio a través de la nube, con un mercado de QCaaS que podría pasar de 4.350 millones de dólares a finales de 2025 a 74.360 millones en 2033.

Más allá del modelo de consumo, la optimización de procesos y la mejora de la eficiencia operativa constituyen otro foco de atención. Los algoritmos cuánticos se orientan a resolver problemas de optimización que, con la computación tradicional, resultan muy costosos en tiempo o recursos. En logística y transporte, por ejemplo, se citan casos de diseño de rutas más eficientes y gestión de flotas inteligentes, especialmente en el tráfico aéreo, con grandes compañías aeroespaciales como pioneras en este tipo de iniciativas, de acuerdo con un informe de Globant. En el ámbito manufacturero, se contemplan usos para optimizar la producción y reducir desperdicios, mientras que en la industria energética se destacan la optimización de redes de distribución y la búsqueda de nuevos materiales para almacenamiento de energía. Los algoritmos cuánticos apuntan especialmente a resolver problemas complejos de optimización en logística, fabricación y energía, con el potencial adicional de reducir el consumo energético global de los sistemas informáticos.

El sector financiero aparece como uno de los más avanzados en la exploración de esta tecnología. En la actualidad, casi el 80% de los cincuenta grandes bancos analizados por el Evident AI Index han incorporado la computación cuántica en algún nivel. Las entidades financieras buscan aprovechar su capacidad para procesar información compleja y analizar grandes volúmenes de datos en tiempo cercano al real, con aplicaciones en la gestión del riesgo, la optimización de carteras, el desarrollo de estrategias de inversión y la detección de fraudes.

Otro eje relevante es la integración entre computación cuántica e inteligencia artificial. Según un estudio de Globant, algoritmos cuánticos como el de Grover o la Quantum Fourier Transform (QFT) representan un punto de inflexión en el desarrollo de la IA. Su combinación con técnicas de inteligencia artificial permite entrenar modelos más complejos, acelerar la velocidad de análisis, clasificar datos no estructurados y detectar anomalías con mayor precisión que trabajando cada tecnología de forma aislada. Para las empresas, esto se traduce en la posibilidad de mejorar la toma de decisiones, automatizar tareas cognitivas y acelerar el desarrollo de soluciones basadas en datos. Según un estudio de Globant, algoritmos cuánticos como el de Grover y la Quantum Fourier Transform representan un punto de inflexión para la inteligencia artificial, y más del 60% de los líderes a nivel global ya exploran las oportunidades de esta denominada IA cuántica, de acuerdo con una encuesta de SAS.

La salud y la industria farmacéutica también figuran entre los sectores en los que se anticipan cambios significativos. La capacidad de la computación cuántica para sustentar algoritmos de inteligencia artificial más avanzados podría aplicarse al diseño de nuevos fármacos, la optimización de ensayos y la personalización de tratamientos y diagnósticos. Una consecuencia esperada de esta combinación sería la reducción de los tiempos de investigación, con impacto en la cadena de valor farmacéutica. En el ámbito sanitario y farmacéutico, la computación cuántica se perfila como una herramienta para acelerar el diseño de nuevos fármacos y la personalización de tratamientos, con un mercado que podría superar los 3.000 millones de dólares en 2034 frente a los 121 millones de 2024, según Towards Healthcare.

Finalmente, la ciberseguridad se presenta simultáneamente como área de aplicación y como foco de riesgo. Un informe de Capgemini indica que para casi dos tercios de las empresas a nivel mundial la computación cuántica constituye la amenaza más crítica para la ciberseguridad en los próximos cinco años. Esta percepción se explica por su posible capacidad para comprometer los sistemas de cifrado actuales, al tiempo que se investiga su uso para diseñar mecanismos de protección más sólidos y reforzar la defensa de los datos corporativos. En ciberseguridad, casi dos tercios de las empresas a nivel mundial consideran ya la computación cuántica como la amenaza más crítica a la seguridad de la información en los próximos cinco años, al tiempo que se valora su uso para desarrollar sistemas de protección más robustos.

Aunque la tecnología se encuentra aún en una fase inicial y los marcos normativos específicos están pendientes de definición, Globant destaca que la evolución es rápida y con impacto transversal en sectores muy distintos, debido a la capacidad de la computación cuántica para abordar problemas de elevada complejidad. En este escenario, la compañía sostiene que los líderes tecnológicos deberían valorar desde ahora las oportunidades de negocio asociadas a esta nueva capacidad de cálculo. Globant plantea que los responsables tecnológicos adopten una mentalidad abierta e innovadora para evaluar los casos de uso cuánticos en sus organizaciones, al considerar que esta tecnología puede convertirse en una ventaja competitiva relevante en el mercado.