La Comisión Europea da por válida la DMA tras su primer examen y descarta reformarla

El ejecutivo comunitario concluye que el Reglamento de Mercados Digitales ha cumplido sus objetivos de equidad y contestabilidad apenas dos años después de su aplicación efectiva.
19 de mayo, 2026
Bandera europea

Con fecha del pasado 28 de abril, la Comisión Europea publicaba el primer informe de revisión del Reglamento (UE) 2022/1925, conocido como Digital Markets Act o DMA, en cumplimiento de lo establecido en su artículo 53. En dicho documento, la Comisión sostiene que la norma sigue siendo adecuada para su propósito y no precisa de modificaciones en este momento, pese a las peticiones de revisión planteadas por un sector relevante de los participantes en la consulta pública previa.

El marco normativo entró en vigor el 1 de noviembre de 2022 y comenzó a aplicarse el 2 de mayo de 2023. El 5 de septiembre de ese mismo año, Bruselas designó al primer grupo de empresas sometidas a las obligaciones del reglamento, si bien estas dispusieron de un plazo de seis meses para adaptar sus servicios a los requisitos sustantivos contenidos en los artículos 5, 6 y 7.

Es por este motivo que el periodo realmente evaluado en el informe queda circunscrito a poco más de dos años, contados desde marzo de 2024.

En la actualidad figuran como guardianes de acceso siete operadores: Alphabet, Amazon, Apple, Booking, ByteDance, Meta y Microsoft, que entre todos suman 23 servicios básicos de plataforma. El catálogo abarca redes sociales como TikTok, Facebook, Instagram y LinkedIn; servicios de intermediación como Google Maps, Google Play, Google Shopping, Amazon Marketplace, App Store y Booking.com; las plataformas publicitarias de Google, Amazon y Meta; los servicios de comunicación interpersonal WhatsApp y Messenger; el portal de vídeo YouTube; los navegadores Chrome y Safari; el buscador de Google, y los sistemas operativos Android, iOS, iPadOS y Windows.

Según el análisis, la aplicación de la DMA ha generado un impacto positivo tangible en todas las obligaciones impuestas a los guardianes de acceso, con efectos sobre las empresas usuarias entre los que destaca el crecimiento en el uso de navegadores alternativos gracias a las pantallas de selección, así como la incorporación de soluciones de portabilidad de datos por parte de más de cuarenta compañías.

En el texto también se señala el surgimiento de tiendas alternativas de aplicaciones, algunas de ellas pertenecientes a PYMEs, y los servicios de mensajería competidores pueden interoperar con WhatsApp y Messenger, lo que ha facilitado la entrada en el mercado de un operador europeo de menor tamaño con funciones diferenciadas, aunque el documento no revela su nombre.

Además, los desarrolladores también pueden solicitar formalmente la interoperabilidad con los sistemas operativos de los guardianes, lo que ha permitido aplicaciones de terceros capaces de activar alarmas o enviar mensajes de emergencia incluso con el terminal apagado.

Para los usuarios finales, el informe subraya la posibilidad de decidir si autorizan a las grandes plataformas a combinar y cruzar sus datos personales entre servicios, una opción que una proporción significativa de personas estaría rechazando, lo que limita las prácticas de elaboración de perfiles.

La capacidad de descargar o transferir datos personales -desde publicaciones e interacciones en redes sociales hasta el historial de compras en Amazon o el de búsquedas en Google- constituye otro de los avances reseñados, junto con la posibilidad de eliminar aplicaciones preinstaladas, configurar un dispositivo Android sin necesidad de crear una cuenta de Gmail, o utilizar Messenger con independencia de Facebook.

En el ámbito de la publicidad digital, los anunciantes y editores tienen ahora acceso a información sobre precios, comisiones, retribuciones y rendimiento de las campañas mediante interfaces de programación que permiten descargar informes detallados, en un sector que el propio informe describe como históricamente opaco.

El documento reconoce que el cumplimiento conlleva costes para los guardianes de acceso, costes que ya fueron contemplados en la evaluación de impacto previa a la propuesta legislativa. El reglamento no impone, en cambio, obligaciones de cumplimiento a las empresas que no han sido designadas, en particular a PYMEs y startups. Bruselas prevé que esos costes se reduzcan a medida que los operadores adopten una cultura de cumplimiento por diseño que integre los requisitos del reglamento desde las fases iniciales del desarrollo de productos.

La Comisión también admite carencias en materia de transparencia y de difusión, especialmente entre PYMEs y consumidores, que a menudo desconocen las oportunidades abiertas por la nueva normativa. En esta línea, prevé revisar los modelos utilizados por los guardianes para informar sobre técnicas de elaboración de perfiles, evaluar posibles modificaciones del Reglamento de Ejecución de la DMA y reforzar la cooperación con las autoridades nacionales de competencia y con el Grupo de Alto Nivel del DMA, integrado por cinco organismos y redes europeas de reguladores digitales.

Además, y junto al Comité Europeo de Protección de Datos, la Comisión está elaborando unas directrices conjuntas sobre la articulación entre la DMA y el Reglamento General de Protección de Datos.

El cierre del informe insiste en que la DMA ha sido diseñada como una herramienta a prueba de futuro y, en su redacción actual, demuestra capacidad para seguir el ritmo de los desarrollos tecnológicos sin que, por el momento, se aprecie la necesidad de modificarla.

A partir de aquí, las prioridades de actuación se concentrarán en la evolución de los servicios de IA, en eventuales lagunas que puedan justificar nuevas designaciones, en ajustes procedimentales puntuales, y en el diseño de un marco para evaluar de manera estructurada el impacto del reglamento en el medio plazo.