La Unión Europea ha destinado más de cuarenta millones de euros a la creación del primer gran modelo fundacional europeo de inteligencia artificial aplicado a la robótica industrial, un esfuerzo que se enmarca dentro del programa de financiación Horizon Europe y toma forma a través del consorcio GRAIL, cuyas líneas de trabajo se han presentado recientemente en la ciudad de Barcelona, bajo la coordinación del centro tecnológico Eurecat.
El proyecto agrupa a una veintena de entidades procedentes de diez países distintos. Entre los participantes se encuentran organizaciones de investigación como el propio Eurecat, el Centro Aeroespacial Alemán, CERTH, AIMEN y el Barcelona Supercomputing Center.
Así mismo, el ámbito académico está representado por el Imperial College London, la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y las universidades técnicas de Delft, Darmstadt, Núremberg y Patras. El grupo se completa con la participación de compañías del sector tecnológico y manufacturero como Neura Robotics, Comau, FundingBox, Aleph Alpha, Siemens Industry Software, Engineering, Diehl Aviation, Signify, Steinbeis 2i y Multiverse Computing.
El desarrollo de este nuevo sistema informático se basará en el entrenamiento del algoritmo mediante grandes volúmenes de datos que abarcarán múltiples entornos, tareas y formas de interacción física, con el objetivo principal de proporcionar una base tecnológica común que permita a distintos tipos de máquinas asimilar habilidades y adaptarlas a nuevas situaciones con mayor autonomía.
Esta estandarización será aplicable a dispositivos tan diversos como brazos mecánicos, unidades colaborativas, o robots humanoides. Todo ello se diseñará manteniendo en todo momento los mecanismos necesarios para que los operadores humanos puedan planificar, supervisar y modificar el comportamiento de los aparatos cuando las circunstancias de producción lo requieran.
Para asegurar su eficacia operativa, la tecnología resultante se someterá a diversas pruebas de validación en cinco sectores clave de la economía continental. Estas áreas estratégicas comprenden la automoción, la aeronáutica, la intralogística, la industria del acero y la fabricación de componentes electrónicos, garantizando así que el producto final responda a las necesidades reales de las plantas industriales.
Con el fin de maximizar el alcance de esta herramienta comunitaria, los responsables del consorcio han reservado diez millones de euros del presupuesto total para financiar a terceras organizaciones. Mediante tres convocatorias públicas, se apoyará económicamente a más de cuarenta iniciativas adicionales propuestas por pequeñas y medianas empresas, grandes corporaciones y otras entidades dedicadas a la investigación. Estos participantes secundarios colaborarán en el entrenamiento de los datos y tendrán acceso a cuatro importantes infraestructuras europeas especializadas en la materia.
Con todo este desarrollo tecnológico se busca consolidar la soberanía industrial europea y reducir la necesidad de recurrir a plataformas de proveedores externos. Así, el tejido económico y empresarial dispondrá de soluciones propias fiables para mantener su competitividad global en el ámbito de la automatización avanzada.



