La aviación eléctrica y los eVTOL marcan la transformación del transporte aéreo

La certificación de las primeras unidades tripuladas se espera antes de 2030, pero la producción masiva y la integración de sistemas autónomos dependerán de la infraestructura y regulación, y no llegarán hasta 2036-2050.
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El sector de la aviación se encuentra inmerso en una profunda transformación tecnológica orientada hacia la electrificación, impulsada por numerosos proyectos industriales a gran escala en todo el mundo. Sin embargo, esta transición hacia aeronaves eléctricas y vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (conocidos por sus siglas en inglés, eVTOL) se enfrenta a importantes desafíos inherentes a una industria fuertemente regulada y comprometida con la seguridad operativa y la redundancia de sistemas. Según los últimos datos publicados por la consultora Berg Insight, estos nuevos vehículos permitirán nuevas formas de conectividad tanto dentro de las grandes áreas urbanas como entre ciudades y regiones rurales.

El mercado actual muestra una gran actividad con más de mil conceptos de diseño de eVTOL presentados a nivel global. A pesar de que algunos proyectos han sido pausados o discontinuados recientemente, otros actores continúan progresando hacia la certificación y la entrada en el mercado. Las proyecciones indican que antes de 2030 veremos los primeros eVTOL pilotados en uso comercial. No obstante, el desarrollo del ecosistema y la aceptación pública requerirán más tiempo, estimándose que entre 2036 y 2040 se podrían entregar alrededor de 7.500 vehículos a nivel global. En un escenario optimista, caracterizado por un entorno regulatorio favorable y la resolución de la gestión del espacio aéreo a largo plazo, el número total de entregas comerciales podría alcanzar aproximadamente las 45.000 unidades entre 2026 y 2050.

Un segmento que presenta un potencial significativo en términos de volumen es el mercado de eVTOL para uso privado, el cual podría superar en número de unidades al mercado comercial. De hecho, las primeras unidades para uso particular ya han sido entregadas. Bajo condiciones favorables, el mercado total de vehículos privados podría alcanzar casi las 100.000 unidades entregadas para el año 2050. La mayoría de estos modelos pequeños de una o dos plazas que se entregarían en la última parte del periodo pronosticado. Estos vehículos requerirán aviónica avanzada y conectividad, debiendo mantener al mismo tiempo soluciones eficientes en costes.

Diversificación tecnológica y retos de infraestructura

Paralelamente al desarrollo de los vehículos de despegue vertical, existe una actividad considerable en el ámbito de las aeronaves eléctricas y híbridas de ala fija. Este mercado se caracteriza por la convivencia de empresas de aviación establecidas y nuevas empresas tecnológicas que abordan el desafío mediante diferentes vías de diseño. Las aeronaves variarán considerablemente en tamaño y rendimiento, impulsadas por baterías, hidrógeno o propulsión híbrida-eléctrica. Para el conjunto de los segmentos analizados (que van desde aeronaves de una a cuatro plazas hasta aquellas con diez o más asientos), se estiman unos envíos totales de alrededor de 10.000 aviones entre 2026 y 2050 en el escenario más alto.

Sin embargo, el despliegue a corto plazo será limitado. Debido a la compleja vía de certificación y la dependencia de nuevas infraestructuras de tierra y carga, se prevé que solo se entreguen unos pocos cientos de aviones eléctricos antes de 2030. El mercado inicial se basará parcialmente en el reemplazo de la flota actual de aeronaves de pequeño tamaño, aunque se requerirá tiempo para construir la capacidad de producción y resolver los desafíos de la infraestructura terrestre.

Un componente crítico para la viabilidad de estos nuevos modelos de transporte es la conectividad avanzada. La conectividad celular se perfila como una de las tecnologías prominentes para soportar los casos de uso en áreas urbanas, complementada por sistemas satelitales, particularmente las constelaciones de órbita baja (LEO). Se espera que el número de aeronaves eléctricas y eVTOL conectados comience a despegar a partir de 2035, aumentando de manera constante posteriormente. Las estimaciones apuntan a unos 10.000 vehículos conectados para uso de pasajeros en 2035, cifra que podría ascender a entre 60.000 y 140.000 unidades en 2050.

El panorama de fabricantes es diverso y abarca múltiples enfoques técnicos. En el ámbito de los eVTOL comerciales, figuran proveedores como: Aerofugia, Archer, EHang, Joby Aviation, Volocopter o Vertical Aerospace, entre otros. Por su parte, el segmento de movilidad personal incluye compañías como Jetson o Skyfly. En cuanto a las aeronaves de ala fija, existen desarrolladores de modelos puramente eléctricos de batería como Pipistrel o Bye Aerospace, y otros centrados en soluciones híbridas como Heart Aerospace o VoltAero. Adicionalmente, un segmento crucial es el de los sistemas de propulsión eléctrica, donde empresas como Safran, MagniX o ZeroAvia desarrollan motores y soluciones de almacenamiento de energía tanto para nuevos diseños como para la readaptación de aeronaves existentes.