La autonomía de los datos corporativos impulsa el nuevo servicio de consultoría de Fujitsu

Fujitsu ha lanzado un programa de asesoramiento para ayudar a las empresas europeas a evaluar y reforzar su soberanía digital. El servicio analiza sus infraestructuras para priorizar inversiones y reducir la dependencia de grandes proveedores de la nube.
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El actual escenario tecnológico y empresarial se encuentra fuertemente condicionado por factores como la inestabilidad global, las constantes modificaciones en la regulación sectorial y el temor de las organizaciones a depender de un único proveedor tecnológico. Ante la necesidad de encontrar un equilibrio entre las facilidades operativas que ofrecen los grandes proveedores de infraestructura en la nube y el imperativo de mantener una autonomía real sobre los propios datos, la multinacional Fujitsu ha anunciado el lanzamiento de un servicio de asesoramiento denominado Digital Sovereignty Advisory Services.

Este nuevo programa está orientado a aquellas entidades del mercado europeo que aún no han definido por completo su estrategia en el ámbito de la soberanía digital. El propósito principal de la iniciativa es proporcionar metodologías para cuantificar los riesgos informáticos y establecer un orden de prioridad en las inversiones tecnológicas, transformando la incertidumbre inherente a la gestión de la información en planes de acción medibles.

Desde la dirección de la división de Tecnologías de la Información Híbridas de Fujitsu en Europa, Caragh O’Carroll, comenta: “La soberanía digital ya no es un concepto abstracto. Se ha convertido en una prioridad a nivel de consejo, impulsada por requisitos regulatorios, tensiones geopolíticas y la necesidad de resiliencia operativa. Un posicionamiento de soberanía digital representa el estado actual de una organización en términos de control, transparencia y autonomía en tres dimensiones críticas: soberanía del dato, soberanía técnica y soberanía operativa”, continúa. “Conocer y mejorar este posicionamiento es clave en un entorno volátil. Además, aporta el valor añadido de una mayor resiliencia y de reforzar la confianza del cliente final al demostrar que sus datos están protegidos.Comprender y optimizar el posicionamiento en materia de soberanía digital permite a las empresas incrementar su capacidad de recuperación ante incidencias y generar una mayor confianza entre sus clientes al poder demostrar la correcta protección de la información.

Metodología y estructuración del programa

Para llevar a cabo este proceso, los especialistas de la compañía analizan las variables de negocio y los aspectos puramente técnicos mediante una metodología de trabajo alineada con prácticas consolidadas en el sector, incluyendo el marco de soberanía en la nube establecido por la Comisión Europea. El servicio de asesoramiento se ejecuta en un plazo aproximado de cuatro semanas y se divide en tres etapas consecutivas de investigación, análisis y elaboración de informes.

Durante los primeros compases del proyecto, los consultores organizan sesiones de trabajo y entrevistas con los responsables corporativos y de tecnología de la empresa cliente para entender sus objetivos estratégicos, su mapa tecnológico y sus inquietudes respecto a posibles vulnerabilidades. Posteriormente, en la fase de análisis, se aplica un marco técnico de evaluación para clasificar los riesgos y alinear las recomendaciones con la estrategia corporativa.

Como resultado de este despliegue, la organización recibe una evaluación detallada de su situación actual y su proyección futura, acompañada de una hoja de ruta con acciones específicas. El paquete de documentación final incluye una presentación exhaustiva y orientación sobre los presupuestos y los plazos de ejecución, un aspecto diseñado para facilitar a los responsables de compras de tecnología la elaboración de futuras justificaciones de inversión o casos de negocio.

Las recomendaciones proporcionadas por el equipo asesor contemplan un abanico equilibrado de alternativas tecnológicas, abarcando desde proveedores de servicios en la nube de origen europeo e infraestructuras independientes. Hasta versiones soberanas de los grandes proveedores globales, soluciones de ciberseguridad y sistemas de IA adaptados a esta normativa. La adopción de estas medidas busca dotar a las corporaciones de una mayor independencia estratégica, facilitar el cumplimiento de las regulaciones locales de protección de datos y reducir la fragilidad de sus ecosistemas informáticos frente a posibles interrupciones de carácter externo.