La Alianza por la Competitividad de la Industria Española advierte que el aumento continuado de las ausencias laborales penaliza de forma directa la productividad y la viabilidad operativa de las compañías. En un entorno internacional donde el mercado español se mide con competidores de alta eficiencia, la organización considera indispensable buscar soluciones estructurales. Esta postura coincide con la visión de la CEOE, que señala cómo las ausencias recurrentes dificultan la gestión diaria de los centros de producción e impiden responder adecuadamente a los picos de demanda.
El alcance de este fenómeno queda reflejado en los datos económicos proporcionados por la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT). Durante el año 2025, el coste de las bajas por contingencias comunes para la industria manufacturera española alcanzó los 3.178 millones de euros, lo que supone un incremento superior al cien por cien respecto a los registros de 2021. Esta cifra, que incluye tanto el impacto económico directo para las empresas como las prestaciones de la Seguridad Social, representa además un aumento del 13,22% frente al ejercicio 2024. A nivel general, considerando a todas las corporaciones españolas con trabajadores protegidos por entidades colaboradoras, el gasto total escaló hasta los 20.508 millones de euros en el último año.
La estadística oficial confirma esta progresión. Los datos del Instituto Nacional de Estadística sitúan la tasa media de absentismo en el sector industrial en un 7,35% de las horas pactadas durante 2025, consolidando una clara tendencia al alza. Este porcentaje supone un crecimiento proporcional que rebasa el cuarenta por ciento si se compara con los niveles observados en los años 2018 y 2019, cuando los registros rondaban el 5,1%.
Consecuencias organizativas y propuestas de gestión
En entornos de fabricación caracterizados por una alta interdependencia operativa, la falta de personal imprevista impide una correcta planificación de los turnos y genera cuellos de botella que pueden paralizar líneas de producción completas. La variabilidad que introduce este factor somete a los equipos a sobrecargas de trabajo y merma la capacidad del tejido empresarial para cumplir con los plazos de entrega pactados con los clientes.
Para revertir esta situación, la Alianza aboga por optimizar los procesos de administración pública, señalando que la elevada carga asistencial de la atención primaria y la escasez de coordinación institucional dilatan la resolución de los expedientes médicos. Para mitigar este impacto organizativo, la entidad propone revisar los recientes cambios normativos y ampliar el papel de las mutuas colaboradoras para acelerar los diagnósticos y los retornos seguros al puesto de trabajo.
Tal y como explica Carlos Reinoso, portavoz de la Alianza: “El absentismo es un fenómeno complejo que requiere avanzar hacia un sistema de gestión que garantice la atención sanitaria adecuada y ágil, proteja al trabajador en situaciones de necesidad y, al mismo tiempo, permita a las empresas mantener su capacidad de producción y planificación para, en definitiva, preservar la sostenibilidad y la competitividad del sistema industrial, en particular, y del empresarial, en general”.
Así mismo, los portavoces del sector demandan una mejora en los sistemas de información, evaluación y control de las incapacidades temporales, prestando especial atención a los procesos de larga duración y a los casos recurrentes. El portavoz de la Alianza, Carlos Reinoso, argumenta que la complejidad del escenario obliga a transitar hacia un modelo ágil que atienda sanitariamente al trabajador en situación de necesidad sin comprometer la capacidad de planificación de las compañías.
Con el objetivo de materializar estas reformas, la organización apoya la necesidad de constituir un espacio de debate institucional focalizado en la incapacidad temporal basado en indicadores verificables. Los representantes de la industria respaldan la creación de una mesa de trabajo específica y urgen a las administraciones a diseñar un modelo normativo que aporte certidumbre y fortalezca la posición competitiva del país. De este modo, las entidades que integran la Alianza reiteran su disposición para colaborar de forma activa con los agentes sociales en la búsqueda de soluciones inmediatas que protejan el empleo y la estabilidad económica.



