Klarna (banco digital global y plataforma de pagos flexibles), ha lanzado una nueva funcionalidad de pagos instantáneos entre particulares en 13 países europeos. La novedad permite enviar dinero desde la aplicación a familiares y amigos para dividir gastos o realizar pequeños pagos, con un enfoque de uso similar al efectivo pero con las garantías de un banco regulado.
La compañía sitúa este paso como un hito en su evolución hacia una propuesta de banca digital orientada al día a día. Con este lanzamiento, Klarna busca reforzar su presencia en la “banca cotidiana” y posicionarse como una plataforma para gestionar pagos y dinero en escenarios habituales. La nueva capacidad se incorpora después de la introducción de las cuentas Klarna Balance y de la adopción de Klarna Card, que superó los 4 millones de registros cuatro meses después de su lanzamiento.
Sebastian Siemiatkowski, cofundador y CEO de Klarna, afirma: “Los clientes están cansados de las fricciones y las comisiones de la banca tradicional. Por ello, millones de personas se han sumado a la tarjeta Klarna en los pocos meses que llevamos tras su lanzamiento. Con los pagos instantáneos entre particulares, ahora es aún más fácil gestionar todos los pagos a través de Klarna, incluyendo pequeñas transferencias, lo que hace que administrar el dinero sea más rápido, sencillo y económico”.
El proceso de envío se apoya en identificadores habituales del usuario. Para realizar una transferencia, el cliente selecciona al destinatario mediante: número de teléfono, dirección de correo electrónico, código QR o un contacto guardado en la agenda. Tras introducir y confirmar el importe, la plataforma ejecuta comprobaciones de fraude y de elegibilidad antes de completar el pago. En esta primera fase, las transferencias estarán disponibles únicamente entre usuarios de Klarna, aunque la compañía prevé ampliar el servicio a clientes de otras entidades y a pagos transfronterizos.
El anuncio se produce tras un periodo de crecimiento en los productos bancarios de la compañía. Desde la introducción de Klarna Balance en agosto de 2024, los depósitos globales casi se han duplicado al pasar de 9.500 millones de dólares a 14.000 millones en septiembre de 2025. En paralelo, la tarjeta de débito flexible de la firma ha sumado 4 millones de registros en sus primeros cuatro meses. Klarna vincula esa adopción a un efecto de arrastre en el que los pagos con tarjeta representan ya el 15% del volumen total.
En cuanto a la infraestructura, los pagos instantáneos entre particulares se realizan actualmente a través de canales bancarios tradicionales. Aun así, la empresa indica que está explorando opciones basadas en monedas estables con el objetivo de mejorar velocidad, alcance y eficiencia.
El servicio se lanza en Bélgica, en Dinamarca, en Finlandia, en Francia, en Alemania, en Italia, en los Países Bajos, en Noruega, en Polonia, en Portugal, en España, en Suecia y en el Reino Unido.



