Kingston ha ampliado sus soluciones de almacenamiento con una nueva versión de su unidad de estado sólido DC3000ME que alcanza los 30,72 terabytes de capacidad. Este componente de hardware, comercializado por la división europea de tecnología digital de la corporación, ha sido diseñado para responder de forma directa a las acuciantes necesidades de densidad de datos que experimentan las instalaciones profesionales en la actualidad.
Para lograr una transferencia fluida de la información, el dispositivo utiliza la interfaz de alta velocidad PCIe 5.0 NVMe, alcanzando velocidades de lectura secuencial de hasta 14 gigabytes por segundo. A su vez, el hardware permite registrar un volumen de lectura aleatoria de hasta 2,8 millones de operaciones de entrada y salida por segundo. Agilizando el acceso a los datos en aquellas aplicaciones que requieren una computación especialmente intensiva. De cara a la planificación de compras y actualización tecnológica de las empresas, la unidad mantiene la compatibilidad con el estándar anterior PCIe 4.0, facilitando su integración en infraestructuras de servidores híbridos y permitiendo a los administradores de sistemas conservar arquitecturas mixtas mientras preparan futuras renovaciones de plataforma.
En lo referente al diseño interno y la protección de los activos digitales, la unidad integra memoria NAND 3D eTLC. De igual modo, incorpora un sistema de protección contra fallos de alimentación y soporta cifrado avanzado AES de 256 bits. Una combinación que salvaguarda la integridad de los datos ante cortes imprevistos de suministro eléctrico. Al funcionar además como unidades de autocifrado compatibles con el protocolo de seguridad TCG Opal 2.0, el almacenamiento proporciona una capa técnica fundamental para que las organizaciones puedan ajustarse a los estrictos marcos regulatorios vigentes.
Los responsables de la división europea del fabricante de memoria explican que este lanzamiento busca dar respuesta a la expansión de la IA y las infraestructuras en la nube maximizando la capacidad de almacenamiento. Desde la compañía inciden en que los clientes corporativos necesitan escalar sus sistemas de computación de alto rendimiento sin que ello suponga un compromiso para la fiabilidad o la velocidad operativa de los servidores. Al igual que el resto de los modelos de la misma familia, esta nueva variante de alta capacidad se comercializa respaldada por el soporte técnico del fabricante y una garantía limitada de cinco años orientada a las implementaciones empresariales a largo plazo.


