Johnson Controls presenta guías de refrigeración para centros de datos de IA

La gestión térmica en grandes infraestructuras limita la expansión de la computación avanzada. Nuevos estudios técnicos muestran cómo diseñar sistemas de refrigeración para fábricas de IA, enfocándose en eficiencia energética, reducción del uso de agua y compatibilidad con futuras GPUs.

El avance de la inteligencia artificial está transformando rápidamente la infraestructura de los centros de datos, incrementando su escala y complejidad. La gestión de las cargas térmicas a niveles masivos se ha convertido en un factor crucial para el desarrollo de esta tecnología, lo que obliga al sector a construir instalaciones que sean operativamente eficientes y adaptables a las necesidades venideras. En este contexto, la compañía especializada en eficiencia energética y rendimiento crítico, Johnson Controls ha presentado una serie de guías de diseño de referencia orientadas a los centros de procesamiento de datos de IA con una capacidad de un gigavatio.

Esta nueva documentación técnica proporciona arquitecturas de refrigeración adaptadas a distintas densidades de cálculo. Además, la planificación contempla diversas ubicaciones geográficas y altitudes para abordar toda la cadena de disipación de calor. La primera de estas guías publicadas se centra en proporcionar un esquema detallado para las plantas de refrigeración por agua. Mientras que los próximos documentos que se editen tratarán las soluciones basadas en aire y en sistemas de absorción. Con esta iniciativa, la empresa busca ilustrar los métodos necesarios para alcanzar una alta eficiencia energética e hídrica, parámetros conocidos en la industria como PUE y WUE, sin perder la flexibilidad requerida para operar en diferentes entornos climáticos.

El documento publicado describe una arquitectura térmica completa, la cual ha sido diseñada para soportar equipos informáticos refrigerados tanto por líquido como por aire. Para conseguir este objetivo, el modelo de diseño emplea equipos como climatizadores integrados para salas de ordenadores, unidades de distribución de refrigerante y enfriadoras centrífugas para gestionar las cargas. El texto ofrece también directrices precisas para el dimensionamiento de módulos de computación de 220 megavatios y define cuáles deben ser las temperaturas y las condiciones de funcionamiento en los circuitos principales de las instalaciones. Entre estas directrices se incluyen las especificaciones para los sistemas de refrigeración tecnológica, orientados a dar soporte a las unidades de procesamiento gráfico de próxima generación.

La aplicación de este diseño actualizado ofrece diversos resultados operativos, destacando un proceso de disipación de calor mediante el uso de enfriadores secos que evita la utilización de agua, lo que repercute en una reducción de los costes operativos. A nivel técnico, la preparación de circuitos de alta temperatura garantiza la compatibilidad con las arquitecturas de hardware futuras, y la alineación con la arquitectura de referencia NVIDIA DSX permite optimizar el despliegue a gran escala de estas instalaciones.

Austin Domenici, vicepresidente y director general de Johnson Controls Global Data Center Solutions afirma:»Las fábricas de IA son instalaciones de producción, lugares donde se construye inteligencia a escala industrial. Al ser compatible con la arquitectura de referencia NVIDIA DSX y mejorar la eficiencia energética y del agua en el proceso de refrigeración, al tiempo que mantiene una alta compatibilidad con los bucles de temperatura, nuestra guía de diseño de referencia permite a los clientes implementar una infraestructura de IA a escala de gigavatios que es escalable, replicable, resiliente y sostenible«.

Gracias a la utilización de circuitos bifurcados y a las elevadas temperaturas del agua en el condensador, la configuración permite mejorar de forma anual la eficacia en el uso de la energía. En definitiva, la implementación de esta infraestructura permite a los operadores desplegar instalaciones escalables, sostenibles y con un consumo hídrico nulo. Los responsables de la división de soluciones globales para centros de datos de la empresa explican que estas instalaciones de inteligencia artificial funcionan como auténticos centros de producción a escala industrial, donde se genera conocimiento a gran escala, y que este tipo de diseños estandarizados facilitan la creación de infraestructuras resilientes y replicables para los clientes del sector.