Informe de la OCDE sobre los desafíos y las oportunidades en el horizonte económico

La economía global muestra signos de resiliencia frente a las incertidumbres geopolíticas y financieras. Sin embargo, la estabilidad proyectada se enfrenta a riesgos vinculados a la inflación, el comercio y los mercados laborales, con implicaciones críticas para los responsables de las políticas y los actores del sector privado.
9 de diciembre, 2024
Informe de la OCDE sobre los desafíos y las oportunidades en el horizonte económico
Informe de la OCDE sobre los desafíos y las oportunidades en el horizonte económico

A pesar de determinadas perturbaciones, como la crisis energética y los conflictos geopolíticos (Ucrania, Gaza, Siria,…), la economía mundial ha mantenido un crecimiento estable, según reza el último informe económico de la OCDE, que podemos descargar gratuitamente desde el sitio web de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, entidad supranacional conformada por 38 estados para coordinar sus respectivas políticas económicas y sociales.

Dicho documento prevé que el PIB global alcance un crecimiento del 3,3% en 2025 y 2026, impulsado por la moderación de la inflación y la recuperación del comercio global. Esta evolución ha sido respaldada por políticas monetarias más flexibles en economías avanzadas y emergentes.

No obstante, el panorama no se encuentra exento de desafíos. Las tensiones comerciales y las políticas proteccionistas plantean riesgos significativos para la estabilidad de las cadenas de suministro, mientras que el incremento de la deuda pública en economías emergentes y de bajos ingresos, eleva el espectro de crisis fiscales.

Inflación y ajustes monetarios

La inflación, aunque en descenso, sigue siendo una área de preocupación; en 2024, la inflación en las economías del G20 alcanzó un promedio del 5,4%, con la expectativa de disminuir al 2,9% en 2026, alineándose con los objetivos de los bancos centrales en la mayoría de las economías avanzadas.

Sin embargo, los precios de los servicios permanecen elevados, impulsados por la demanda post-pandémica y las persistentes limitaciones en el mercado laboral.

Para mitigar estas presiones, se proyecta que las tasas de interés en economías avanzadas continúen su descenso gradual, alcanzando niveles cercanos a la neutralidad para 2026, algo que debería proporcionar un estímulo adicional a la inversión privada y el consumo.

Desafíos estructurales en los mercados laborales

El informe destaca que se mantiene la escasez de personal en determinados sectores, como el tecnológico y otros que dependen intensivamente del conocimiento, es decir, de formaciones avanzadas. Dicha escasez ya se ha convertido en un problema estructural.

Dicha limitación representa un obstáculo para el crecimiento sostenible y la adopción de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. Las políticas orientadas a mejorar la movilidad laboral, fomentar la participación de mujeres y trabajadores mayores, y atraer talento mediante inmigración bien diseñada serán clave para mitigar estas tensiones, según argumenta la OCDE.

Perspectivas comerciales y financieras

El comercio global muestra signos de recuperación, con un crecimiento proyectado del 3,5% en 2024 y 2025. La recuperación en Asia y las medidas de estímulo en China y Japón han sido fundamentales para este avance. Sin embargo, el incremento de los costes de transporte y las restricciones comerciales, siguen siendo un lastre para la expansión en regiones como Europa.

Por otro lado, los mercados financieros han experimentado una estabilización moderada. Las tasas de interés a largo plazo han disminuido en la mayoría de las economías avanzadas, favoreciendo un repunte en la emisión de bonos corporativos. No obstante, las vulnerabilidades persisten, especialmente en segmentos como el mercado inmobiliario comercial y los préstamos al consumo.

Implicaciones para los responsables y decisores tecnológicos

Y vamos por la parte que más nos interesa, y que no es otra que las implicaciones del escenario económico para los responsables y decisores de TI, los cuales, según la OCDE, deben prepararse para un entorno de inversión que prioriza la sostenibilidad y la innovación.

Las tendencias de transformación digital, junto con las iniciativas hacia una economía verde, presentan tanto oportunidades como desafíos en la planificación a medio plazo.

En conclusión, el informe de la OCDE (que, recordemos, podemos descargar desde el sitio web de la organización) subraya la necesidad de desplegar políticas coordinadas que equilibren la recuperación económica con la sostenibilidad a largo plazo, proporcionando un marco crítico para los actores económicos y políticos en este periodo de transición.