Indra impulsa la fabricación de semiconductores para fortalecer defensa y telecomunicaciones.

La industria nacional ha invertido más de nueve millones de euros y construido una planta en Vigo para crear un consorcio que controle todo el ciclo de los semiconductores de alta frecuencia, clave para radares y telecomunicaciones futuras.
17 de marzo, 2026
Digital Inside_IndraGroup_GIGaNTE

A mediados del año 2025, Indra formalizó la adquisición del 37% del capital de SPARC Foundry. Una operación financiera destinada a impulsar en el territorio nacional la producción de circuitos integrados fundamentados en nitruro de galio y otras aleaciones del grupo III-V de la tabla periódica. Esta maniobra empresarial sentó las bases materiales para que arranquen las nuevas capacidades de producción. Precisamente, la infraestructura productiva se apoya en la construcción de la nueva fábrica de SPARC Foundry en Vigo, cuyas obras comenzaron el pasado mes de enero. Estas instalaciones industriales están diseñadas para ser el centro de la producción electrónica del país orientada a los sectores aeroespacial y de la defensa.

En paralelo al inicio de estas obras de construcción, el grupo Indra lidera el proyecto de investigación GIGaNTE para dotar a España de capacidad autónoma en el desarrollo de estas tecnologías. Esta iniciativa cuenta con un presupuesto que supera los nueve millones de euros y un horizonte temporal de cuatro años. El nitruro de galio es un material semiconductor que permite a los equipos electrónicos operar en rangos de frecuencia muy elevados y soportar grandes potencias de transmisión de manera estable, características requeridas en los entornos más exigentes.

Gracias al esfuerzo conjunto de corporaciones empresariales y centros universitarios, la iniciativa permite establecer por primera vez en el país una cadena de valor completa, desde el diseño hasta la fabricación de semiconductores. El trabajo abarca todas las fases del ciclo de vida del producto, incluyendo su ensamblaje y la validación final técnica. Concretamente, el consorcio industrial y académico creará circuitos integrados de microondas de altas prestaciones destinados a sistemas de defensa y telecomunicaciones. El desarrollo técnico incluye además la aplicación de métodos de empaquetado avanzado, los cuales son esenciales para integrar los procesadores resultantes en antenas y módulos de dimensiones reducidas sin que por ello se reduzca su fiabilidad térmica o eléctrica.

El desarrollo del programa aglutina a actores corporativos como Televes, RBZ Robot Design y la mencionada SPARC Foundry. La cual aporta el entorno industrial necesario para escalar la producción. Junto a ellos, se ha sumado la experiencia científica de investigadores pertenecientes a las universidades Politécnica de Madrid, de Vigo y de Salamanca. Además del Centro Tecnológico de las Telecomunicaciones de Galicia. Su financiación recae en el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), articulado dentro del Programa Misiones de Ciencia e Innovación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Joaquín Ponz, responsable de Portfolio e Innovación de Indra Group ha señalado: “El nitruro de galio está llamado a transformar la próxima generación de sistemas de defensa y comunicaciones, y liderar un proyecto como GIGaNTE es una muestra clara del compromiso de Indra Group con el desarrollo de capacidades tecnológicas críticas desde España. Asumir la coordinación de esta iniciativa estratégica nos permite impulsar un ecosistema industrial y científico de primer nivel y avanzar hacia sistemas de radar, guerra electrónica y comunicaciones mucho más potentes, eficientes y fiables. Contar con la capacidad de desarrollarlo y producirlo en España es fundamental para reforzar la soberanía tecnológica y la competitividad de nuestra industria en un momento en el que Europa necesita disponer de soluciones propias que refuercen la autonomía estratégica”.

Disponer de este ecosistema investigador y productivo dentro de las fronteras nacionales aporta soluciones tecnológicas propias que persiguen garantizar la soberanía y la autonomía estratégica del continente europeo frente a la dependencia histórica de terceros mercados.