Indra coordina el desarrollo del futuro radar naval multibanda europeo

El programa SHIMBAD, impulsado por el Fondo Europeo de Defensa, diseñará un prototipo de antena de barrido electrónico capaz de gestionar de manera unificada toda la cadena de detección e intervención frente a las nuevas amenazas aéreas y de superficie, sentando las bases de los sistemas de combate de los próximos buques militares del viejo continente.
4 de mayo, 2026

Desde la puesta en marcha de los primeros programas impulsados por la Comisión Europea orientados a la defensa comunitaria, la española Indra -referencia ineludible en el ámbito de la defensa en España- ha participado en más de noventa proyectos continentales, asumiendo la dirección de trece de ellos. Sumando un nuevo paso a esta trayectoria operativa, la tecnológica también ha asumido la coordinación del consorcio multinacional para el programa de investigación SHIMBAD, el cual cuenta con un presupuesto estimado de 42,5 millones de euros, de los cuales 29,4 millones son aportados directamente por los fondos de la Unión Europea.

El objetivo principal de esta alianza, en la que participan los principales fabricantes del sector en el continente, es diseñar y fabricar el primer prototipo de radar naval europeo capaz de operar simultáneamente en múltiples bandas de frecuencia. Para ello, se desarrollará un demostrador de antena de barrido electrónico activo en cuatro dimensiones (tecnología conocida en la industria como AESA por sus siglas en inglés), dotada de una arquitectura íntegramente digital, modular y escalable. Esta característica de operación multibanda coordinada posibilitará que un único dispositivo asuma las tareas de toda la cadena de detección, seguimiento y posterior intervención.

La evaluación de este demostrador tecnológico en entornos operativos reales permitirá mejorar la vigilancia y protección frente a amenazas actuales como misiles hipersónicos, enjambres de drones o embarcaciones no tripuladas.

Además, el sistema optimizará las operaciones en zonas litorales al suprimir el ruido y las interferencias costeras en las pantallas, facilitando así la localización de objetos de tamaño reducido que se desplazan a baja cota o a ras de agua, y su arquitectura técnica ofrecerá la capacidad de guiar de forma concurrente varios misiles defensivos para contrarrestar ataques por saturación.

Responsables del área de negocio naval de Indra dedicados a las cooperaciones con las instituciones europeas y la OTAN han detallado que este desarrollo tecnológico aspira a convertirse en el sensor central de las futuras flotas militares, un equipamiento que proporcionará apoyo al control de tiro y una alta resistencia ante posibles operaciones de interferencia electrónica, integrándose en las futuras redes de combate colaborativo para incrementar la precisión operativa y anticipar la capacidad de respuesta.

La iniciativa cuenta con el respaldo de la Armada Española, que la considera un elemento fundamental para definir los requisitos técnicos que aplicará en el futuro. A nivel industrial y estratégico, este proyecto busca establecer un marco común que garantice la interoperabilidad de los sistemas entre las distintas armadas europeas, promoviendo con ello la autonomía tecnológica de la región en el ámbito de la ingeniería de defensa naval.