Históricamente, los despachos de abogados y los departamentos jurídicos corporativos han acumulado décadas de conocimiento institucional en forma de documentos, decisiones previas y terminología estandarizada. No obstante, esta información suele encontrarse fragmentada y resulta compleja de recuperar de manera constante en tiempo real. Esta dificultad, a menudo denominada en el sector como el impuesto del contexto, ha supuesto una limitación importante para la eficacia de las herramientas de IA en el ámbito legal, ya que carecen del marco de referencia necesario para operar según las directrices específicas de cada equipo de trabajo.
Para dar respuesta a esta problemática, las plataformas tecnológicas Harvey y DeepJudge han establecido un acuerdo de colaboración para integrar el conocimiento histórico de las firmas legales en los flujos de trabajo impulsados por inteligencia artificial. La asociación pretende unir las capacidades de razonamiento automatizado con la inteligencia institucional basada en la metodología real de trabajo de los profesionales del derecho.
En el marco de esta integración, DeepJudge se encarga de aportar el trabajo previo y la experiencia acumulada de la organización. Respetando en todo momento los permisos de acceso y las murallas éticas, es decir, las barreras de confidencialidad establecidas entre los distintos departamentos de la corporación. Por su parte, Harvey utiliza este conocimiento contextualizado para permitir a los equipos jurídicos investigar, redactar y analizar información. De este modo, los resultados generados por el software se alinean con los criterios colectivos y las normativas internas construidas a lo largo de los años de práctica de cada despacho.
Un aspecto fundamental de esta alianza es la retroalimentación constante del sistema informático. Cualquier nuevo documento o decisión generado a través de Harvey se refleja automáticamente en la base de datos de DeepJudge, lo que garantiza que cada nuevo expediente contribuya a ampliar el conocimiento colectivo y quede disponible de forma inmediata para informar futuras operaciones. En la práctica, esto facilita que los abogados pasen de la fase de investigación a la de redacción de forma fluida, pudiendo recuperar posturas legales previas, identificar materiales relevantes en todas las áreas de la compañía o analizar asuntos similares con mayor velocidad y precisión.
Paulina Grnarova, CEO y cofundadora de DeepJudge afirmó: «La IA legal ha logrado avances extraordinarios en materia de razonamiento, y Harvey es prueba de ello. DeepJudge aporta el trabajo previo, las decisiones y la experiencia institucional directamente a ese razonamiento, de modo que el trabajo resultante refleje el criterio, los estándares y las formas de trabajar únicas de cada firma o departamento legal. Juntos, DeepJudge y Harvey permiten a los profesionales del derecho gestionar todo el ciclo del trabajo legal de forma fluida, garantizando al mismo tiempo que los resultados de la IA estén alineados con su práctica real«.
Winston Weinberg, CEO y cofundador de Harvey señaló: «DeepJudge conoce a su firma a través de cada asunto del pasado, memorándum y posición negociada. La mayoría de las firmas tienen décadas de experiencia integradas en sus trabajos y decisiones anteriores, pero ese conocimiento a menudo está fragmentado y es difícil de aplicar de manera constante en la práctica. Esta alianza cierra esa brecha al poner el conocimiento institucional de una firma directamente al alcance de los usuarios de Harvey, lo que permite a los equipos legales fundamentar su trabajo en la experiencia previa y gestionar su práctica en un sistema que refleja cómo operan en la realidad«.
Martin Durkin, socio de Holland & Knight, una de las principales firmas de abogados y servicios jurídicos globales de Estados Unidos comentó: «Al redactar en Harvey, confiamos en DeepJudge para asegurarnos de que todo lo que producimos refleje lo que realmente se acepta en nuestra firma. Harvey acelera nuestra forma de trabajar, mientras que DeepJudge fundamenta cada resultado en nuestra experiencia y criterio. Juntos, integran el pensamiento único de nuestra firma en cada documento, convirtiendo a la IA en un verdadero factor de diferenciación«.
En definitiva, la colaboración técnica permite escalar el conocimiento corporativo y activarlo de manera directa durante el desarrollo del trabajo legal diario.



