El entrenamiento de los grandes modelos de IA requiere que cientos de miles de unidades de procesamiento gráfico funcionen de manera sincronizada, lo que convierte a la infraestructura de red en un elemento crítico. Inicialmente, AMD desarrolló una implementación previa de un protocolo de transporte RoCEv2 mejorado gracias a la capacidad de programación de su tarjeta de red Pensando Pollara 400. Esta flexibilidad técnica permitió validar el funcionamiento de la tecnología en entornos de prueba de manera temprana y observar su comportamiento bajo cargas sostenidas.
Ese desarrollo inicial ha evolucionado en el tiempo hasta convertirse en el actual estándar Multipath Reliable Connection (MRC), cuya especificación incluye ahora nuevos mecanismos de control de congestión. Como resultado de este proceso de maduración, AMD, de forma conjunta con OpenAI, Microsoft, Broadcom e Intel, ha anunciado la aportación del protocolo MRC al Open Compute Project para ponerlo a disposición de toda la industria.
El nuevo protocolo está diseñado para subsanar las dificultades operativas que presentan los modelos tradicionales de ruta única en los grandes centros de datos. En lugar de enviar el tráfico por una sola vía, el sistema distribuye los paquetes de información a través de múltiples rutas de forma simultánea. Esta arquitectura de red reduce la saturación y limita las variaciones de latencia que habitualmente ralentizan las operaciones de cálculo sincronizado. De igual manera, ante posibles fallos de conexión, la tecnología adapta y desvía el tráfico en tiempo casi real para evitar interrupciones.
Representantes del área de ingeniería de AMD han explicado que, mientras los procesadores aumentan progresivamente su capacidad de cálculo, la red física representaba un obstáculo para la escalabilidad. Por este motivo, el desarrollo de redes programables resulta fundamental para obtener un flujo de datos constante bajo condiciones reales, donde la productividad del hardware es más relevante que los picos teóricos de ancho de banda.
Tras finalizar la evaluación técnica del sistema en clústeres desplegados junto a un proveedor de servicios en la nube, el sector planifica en estos momentos la transición hacia componentes de nueva generación. El objetivo a corto plazo es implementar este modelo de transporte de información en el futuro hardware de interconexión, como las tarjetas de red de 800 gigabits, consolidando así el estándar MRC en los entornos profesionales.



