Transformaciones empresariales que avanzan con pasos graduales, liderazgo compartido y estructuras preparadas para el cambio

Los cambios regulatorios abruptos figuran entre las principales preocupaciones de los directivos de multinacionales.
Digital Inside_grandes empresas_afectadas por la geopolitica

El informe “2025 Global Performance Transformation: Navigating The Vortex – Leadership Strategies For The C-Suite”, elaborado a partir de entrevistas a más de quinientos altos directivos de trece sectores en veintidós países con participación de ejecutivos de grandes compañías españolas con presencia internacional, analiza prioridades y resultados de los programas de transformación, y señala la adopción de tecnologías avanzadas como palanca de competitividad en un entorno complejo.

Ninguna empresa española del panel ha cumplido todos sus objetivos de transformación, aunque el 61% afirma haber alcanzado la mayoría, por encima del 55% global. A escala mundial, solo un 3% de las empresas declara haber logrado todos sus objetivos en los últimos doce meses, frente a un 30% que reconoce no haber cumplido la mayor parte. Estos datos evidencian la dificultad de cerrar con éxito las iniciativas de cambio.

El 70% de los ejecutivos ha reformulado su enfoque hacia métodos graduales y colaborativos; en España, el 71% apuesta por transformaciones transversales, mientras que el 59% las implementa con liderazgo conjunto, por debajo del 67% global. El estudio apunta a despliegues por fases, pilotos previos y una mejor alineación entre dirección y ejecución como rasgos dominantes de los programas que progresan.

Pablo Campos, presidente de Oliver Wyman en España y Portugal. explica: “Transformar una organización nunca ha sido fácil y, en el contexto actual, lo es aún menos. Muchas compañías se quedan a medio camino porque intentan ir demasiado deprisa o sin una dirección clara. Hoy en día, más que velocidad, hace falta adaptabilidad, escucha y una visión compartida. La transformación requiere compromiso, flexibilidad y liderazgo desde dentro. Es más, las organizaciones que han logrado mejores resultados son aquellas que han apostado por procesos graduales, liderazgos compartidos y que han contado con estructuras preparadas para absorber el cambio”.

IA generativa: planificación y resultados

El 56% de las compañías en España ha pasado de la experimentación a planificar el despliegue a gran escala de la IA generativa, frente al 61% mundial. El informe atribuye a esta tecnología impactos en automatización de procesos, optimización de la cadena de suministro y personalización de productos y servicios.

Solo un 24% de los proyectos de IA generativa en España obtiene los resultados esperados, lo que refuerza la necesidad de cambios organizativos, capacitación digital y métricas de impacto. La consultora subraya que, por sí sola; la tecnología no transforma si no existe una estructura preparada para escalar su uso con rapidez.

Respecto a la rentabilidad, esta pasa a ser la prioridad para el 55% de los directivos por delante del crecimiento, y el 78% de las empresas en España prevé iniciativas de reducción de costes, por encima del 69% global. Aun así, el 47% advierte que los costes tienden a repuntar con el tiempo tras las primeras medidas, lo que obliga a buscar eficiencia sostenible mediante tecnología y automatización.

Riesgo geopolítico y resiliencia operativa

El 83% de los ejecutivos en España anticipa disrupciones operativas por factores geopolíticos en los próximos doce meses, frente al 68% global. Entre los riesgos señalados figuran cambios regulatorios abruptos (56%), alteraciones en las cadenas de suministro (44%), sanciones económicas (33%), políticas comerciales (33%) y amenazas de ciberseguridad (22%).

Las respuestas corporativas ante estas amenazas incluyen diversificación de proveedores, la relocalización de operaciones críticas, el refuerzo del cumplimiento normativo, y los planes de contingencia.

Además, el documento identifica cinco elementos comunes en las transformaciones que avanzan: una revisión profunda de la forma de trabajar con automatización y rediseño de procesos; un liderazgo unificado con visión y objetivos compartidos; estrategias adaptadas a la cultura y estructura de cada organización; una cultura de innovación y colaboración que integre diversidad de perspectivas; y un sistema de seguimiento con métricas centradas en productividad, cliente, finanzas y personas.

En conjunto, las conclusiones dibujan un panorama en el que la presión geopolítica y la necesidad de eficiencia condicionan las decisiones, mientras que los programas de transformación ganan tracción cuando se abordan de manera gradual, con liderazgos compartidos y estructuras preparadas para absorber el cambio.