En mayor o menor medida, los seres humanos nos preocupamos de nuestro estado de salud. Queremos sentirnos bien, por que además ello se proyecta hacia afuera. La energía no es solo algo que tenemos dentro de nosotros si no que también se transmite. ¿Cuál es la forma tradicional de controlar la salud? Los relojes y las pulseras inteligentes, y ahora también dispositivos como el presentado por Google: la Fitbit Air, un complemento que aúna sencillez y funcionalidad.
Google la cataloga como su pulsera de actividad más pequeña pero con la que se promete no tener que renunciar a un seguimiento avanzado de la salud y de la actividad física diaria: medición de la frecuencia cardíaca, alertas de fibrilación auricular, conocer el % de oxigeno en sangre y la variabilidad de la frecuencia cardíaca y – lo que no podía faltar – conocer las fases del sueño así como su duración.
La Fitbit Air – cuyo precio de venta se ha fijado en 99,99 euros – se convierte en un complemento que no va a interferir en tus actividades del día a día tanto si estás en la oficina como en casa disfrutando de la familia. El mero hecho de no contar con una pantalla de manejo – y por tanto no tener acceso a notificaciones – libera al usuario de distracciones ajeas al momento.

Este nuevo dispositivo enfocado al seguimiento de la salud física será tan cómodo
que no serás consciente de que lo llevas siempre contigo. Google propone tres tipos de correas para encajar con cada enfoque de uso: correa loop performance, de serie y con las ventajas de los microajustes; correa deportiva de silicona para soportar altos niveles de intensidad; y la correa moderna “premium”, pensada para hacer converger estilo y funcionalidad.
La Fitbit Air de Google proporcionará una autonomía de batería de siete días, para recabar información las 24 horas del día durante una semana completa. La idea es que perder datos no debe ser una opción, ya que cada minuto cuenta a la hora de conocer como está siendo nuestra actividad.



