Google ha anunciado la integración profunda de su modelo de inteligencia artificial, Gemini, en sus principales aplicaciones de productividad, incluyendo su procesador de textos, hojas de cálculo, presentaciones y plataforma de almacenamiento en la nube. Esta actualización está orientada a clientes empresariales Alpha y usuarios de planes Pro y Ultra. Quienes ya pueden acceder a estas herramientas en idioma inglés, con un despliegue general previsto para los próximos meses. La iniciativa busca transformar estas aplicaciones en asistentes colaborativos que utilizan la información corporativa existente para generar nuevo contenido. Las nuevas funciones operan bajo las normativas de seguridad empresarial habituales de la plataforma, garantizando que los datos corporativos permanezcan protegidos y bajo el control de la organización.
Dentro del procesador de textos, la compañía ha implementado herramientas que elaboran borradores a partir de instrucciones en lenguaje natural. El sistema es capaz de recopilar información dispersa en correos electrónicos, chats y unidades de almacenamiento para estructurar un documento base. Una vez generado el texto inicial, el usuario puede modificar secciones específicas de forma aislada para ajustar la narrativa o añadir nuevos conceptos.
Para los entornos de trabajo colaborativo donde intervienen múltiples autores, la IA analiza el documento en su totalidad para unificar el tono y el estilo de redacción. Adicionalmente, el sistema es capaz de adaptar el texto resultante al formato corporativo y a la estructura gráfica habitual de la empresa de manera automática, eliminando las tareas manuales de maquetación.
En el ámbito de las hojas de cálculo, la actualización permite estructurar documentos financieros o de seguimiento operativo mediante descripciones textuales. El asistente recupera los datos necesarios, elabora un plan y genera la tabla con sus correspondientes gráficos. Una de las novedades operativas es una función de autocompletado que rellena automáticamente las celdas procesando información externa, lo que permite, por ejemplo, categorizar grandes volúmenes de comentarios de clientes y asignar respuestas de forma masiva.
En un nivel más técnico, la integración de tecnologías desarrolladas por las divisiones de investigación de la compañía permite a la hoja de cálculo resolver problemas matemáticos de optimización avanzados. Tareas como la planificación de horarios de personal para maximizar la rentabilidad equilibrando la disponibilidad y las habilidades requeridas, que tradicionalmente exigían fórmulas complejas o software de terceros, ahora se pueden ejecutar describiendo el objetivo y las reglas del modelo.
Para la creación de material visual, el sistema asume gran parte del trabajo de diseño. Al solicitar la creación de una nueva diapositiva, la herramienta redacta el texto y ajusta la jerarquía visual y el espaciado manteniendo la coherencia con el resto de la presentación. Además, puede transformar bocetos en gráficos editables. En una fase posterior, la compañía implementará la capacidad de generar presentaciones completas desde cero basándose en documentos previos del usuario y aplicando la imagen corporativa correspondiente.
Finalmente, el sistema de almacenamiento en la nube evoluciona para incorporar capacidades de búsqueda semántica. Esta característica, que se implementará inicialmente en el mercado estadounidense, evita la necesidad de abrir múltiples archivos buscando coincidencias de palabras clave, ya que el sistema extrae la respuesta exacta y muestra los documentos relevantes directamente en la cabecera de los resultados. También se habilita una función interactiva para interrogar al repositorio corporativo. Permitiendo acotar las fuentes a carpetas específicas para crear bases de conocimiento a medida que pueden guardarse y compartirse respetando los permisos de acceso originales.



