Google apunta al uso masivo de la IA agéntica por parte de los ciberdelincuentes

Los atacantes usan IA y sistemas multiagente para acelerar ataques, evadir defensas y comprometer la cadena de suministro de la IA.
10 de septiembre, 2026
Digital Inside_Google_diberseguridad

El grupo de análisis de Google Threat Intelligence Group (GTIG) ha publicado la actualización del tercer trimestre de 2026 de su investigación sobre el seguimiento de amenazas relacionadas con la IA. Este documento evidencia que los atacantes han dejado atrás la fase experimental y ahora integran arquitecturas agénticas en todo el ciclo de vida de sus intrusiones. Según los datos recopilados, el uso de estas tecnologías ha superado la mera detección de vulnerabilidades para abarcar operaciones automatizadas complejas.

Entre los distintos incidentes documentados, destaca la actividad de actores vinculados a estados. Como ejemplo, el grupo de ciberespionaje BASIN CASTLE recurre a modelos de lenguaje para investigar objetivos y solucionar errores técnicos en tiempo real durante sus ataques. De forma paralela, otra organización intentó desarrollar un marco de pruebas de penetración automatizado utilizando el modelo Gemini para ejecutar las fases iniciales de una intrusión de manera autónoma. Así mismo, los investigadores detectaron una campaña masiva de robo de credenciales basada en múltiples agentes, la cual logró comprometer miles de accesos en apenas 6 horas utilizando infraestructuras robadas.

Además de utilizar estas herramientas para atacar redes tradicionales, los cibercriminales están dirigiendo sus ofensivas contra los propios sistemas y desarrollos de IA. Se han registrado robos de propiedad intelectual y ataques directos a la cadena de suministro tecnológica, como los perpetrados por el grupo TeamPCP. Esta organización ha infectado con puertas traseras las herramientas empleadas por asistentes de código y ha alterado los metadatos de paquetes de código abierto. Su objetivo principal es engañar a los asistentes virtuales para que recomienden dependencias maliciosas a los desarrolladores, llegando a ejecutar comandos ocultos mediante instrucciones manipuladas. En esta misma línea, se han investigado incidentes de extorsión en los sectores tecnológico, sanitario y de medios de comunicación en los que se amenazaba con publicar modelos y datos privados si las víctimas no pagaban un rescate.

Para mantener estas operaciones, los delincuentes necesitan un acceso constante a recursos computacionales de alto rendimiento, el cual obtienen mediante el robo de credenciales y el secuestro de infraestructuras en la nube. Se ha observado a grupos como UNC6508 alojar modelos locales en entornos comprometidos para evitar los sistemas comerciales de monitorización. También se ha documentado un caso en el que se aprovisionaron instancias de procesamiento gráfico (GPU) a expensas de la víctima, y otro en el que trabajadores tecnológicos norcoreanos registraron de forma masiva cuentas en interfaces de programación de aplicaciones (API) utilizando perfiles usurpados para escalar sus campañas.

John Hultquist, Chief Analyst de Google Threat Intelligence Group (GTIG) ha afirmado: «Llegados a este punto, podemos asumir que todos los actores de amenazas utilizan la IA de una u otra forma y que sus operaciones se han visto beneficiadas. Al igual que el resto del sector, nos preocupa el problema de las vulnerabilidades, pero la IA se está aplicando en muchas otras áreas. El reto será especialmente complejo a medida que se ejecute de forma agéntica, creando un adversario más rápido y a mayor escala. Los cibercriminales, como los que llevaron a cabo una campaña masiva en solo seis horas, se inclinarán hacia ataques que se ejecuten a mayor velocidad de la que podemos responder«. 

Por ello, desde el GTIG, entidad que unifica las capacidades de Mandiant Intelligence y Threat Analysis Group (TAG), subrayan que los sistemas de inteligencia artificial y su cadena de suministro se convertirán en un objetivo primordial a medida que las empresas los integren en sus infraestructuras.