Fujitsu ha anunciado en Madrid el desarrollo de una nueva tecnología de inteligencia artificial, denominada spatial world model, orientada a mejorar la colaboración entre robots y personas en entornos físicos compartidos y a optimizar la coordinación entre diferentes robots autónomos. Según la información facilitada por la compañía,
Esta tecnología permite a la IA predecir los estados y comportamientos futuros de los distintos actores presentes en un espacio, incluyendo personas, robots y objetos, y generar a partir de esa información planes de acción cooperativos. El objetivo es que los robots puedan interpretar con mayor precisión las intenciones que hay detrás de las acciones humanas y ajustar sus trayectorias y tareas para reducir riesgos y ganar eficiencia operativa en tiempo real.
En el plano técnico, la propuesta de Fujitsu se aparta de los enfoques que integran directamente la información a nivel de píxel procedente de diferentes cámaras, un método sensible a las diferencias de campo de visión y a las distorsiones entre dispositivos fijos y móviles. En su lugar, la solución se basa en grafos de escena 3D que integran la información procedente de múltiples cámaras y permiten comprender en tiempo real entornos físicos complejos y cambiantes. Estas estructuras de datos organizan todos los elementos presentes en la escena como nodos dentro de un grafo jerárquico, reducen el impacto de las diferencias entre cámaras y facilitan la evaluación continua de espacios dinámicos.
Una vez construida esta representación espacial, la tecnología incorpora un mecanismo de modelado de interacciones que busca las relaciones causales entre personas, robots y objetos en el entorno. De este modo, el sistema puede estimar la intención asociada a determinadas acciones (por ejemplo, la trayectoria probable de una persona o el siguiente movimiento de otro robot) y ajustar su propia respuesta. Sobre esta representación espacial, el sistema modeliza las relaciones causales entre personas, robots y objetos para anticipar intenciones de comportamiento, evitar colisiones y planificar acciones cooperativas entre varios robots autónomos.
Fujitsu ha evaluado este enfoque utilizando conjuntos de datos de referencia de uso académico. En concreto, la compañía indica que; en pruebas realizadas con el benchmark público JRDB-Social, la nueva tecnología ha logrado incrementar hasta por tres la precisión en la estimación de intenciones de comportamiento frente a métodos previos.
Desde el punto de vista de calendario y despliegue, Fujitsu prevé presentar su tecnología spatial world model en CES 2026, que tendrá lugar en Las Vegas entre el 6 y el 9 de enero de 2026, y realizar demostraciones técnicas en su sede central a lo largo del ejercicio fiscal de 2026.
La empresa enmarca este desarrollo en el ámbito de la denominada physical AI, un enfoque de la inteligencia artificial orientado a que los sistemas comprendan las leyes físicas del entorno y actúen de forma autónoma en el mundo real. Este tipo de tecnologías se considera clave para abordar retos como la conducción autónoma o la automatización avanzada de plantas industriales, y para responder a desafíos como el déficit de mano de obra y la mejora de la productividad en diferentes sectores. Hasta ahora, muchas aplicaciones de la IA en el mundo físico se han concentrado en entornos estructurados, como fábricas o almacenes logísticos, donde las rutas y procesos están bien definidos.
La compañía subraya que esta limitación dificulta la extensión de la IA a espacios menos predecibles, como viviendas u oficinas, donde los movimientos humanos son más variados y la disposición de los objetos cambia con frecuencia. En este tipo de entornos, resulta más complejo evaluar las dinámicas espaciales de forma fiable, lo que frena el despliegue práctico de soluciones que requieran una colaboración estrecha entre personas y robots. A ello se suma que, en escenarios con un elevado número de personas y robots, la cooperación sigue siendo difícil porque los sistemas actuales no interpretan con precisión las intenciones que hay detrás de los movimientos de los demás actores.
Para desarrollar esta tecnología, Fujitsu se apoya en su experiencia previa en Computer Vision, utilizada entre otros casos para analizar flujos de personas en instalaciones comerciales y para detectar comportamientos anómalos en proyectos de prevención del delito. También integra capacidades de su cartera de IA digital, incluido Fujitsu Kozuchi AI Agent, un agente diseñado para ejecutar tareas de forma autónoma en colaboración con los usuarios.
El spatial world model se desarrolla dentro del Spatial Robotics Research Center, un centro de investigación creado por la compañía en abril de 2025 con el objetivo de reforzar sus trabajos en robótica e IA aplicada a entornos físicos y avanzar hacia escenarios en los que humanos y robots compartan espacios de forma más integrada.
En el plano corporativo, Fujitsu recuerda que su propósito declarado es contribuir a un mundo más sostenible mediante la innovación y que alinea estos desarrollos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. La compañía indica que cuenta con una plantilla de alrededor de 113.000 empleados, una oferta de servicios y soluciones basada en tecnologías como la inteligencia artificial, la computación, las redes, los datos, la seguridad y las tecnologías convergentes, y que en el ejercicio fiscal finalizado el 31 de marzo de 2025 registró ingresos consolidados de 3,6 billones de yenes, equivalentes a unos 23.000 millones de dólares.



