Flow Neuroscience denuncia falta de ensayos y certificaciones verificables en neuromodulación

Un nuevo análisis de mercado revela que la gran mayoría de los aparatos que se venden como solución para la salud mental carecen de pruebas científicas sólidas, lo que amenaza la confianza en una industria en pleno auge.

El 70% de los dispositivos de neuromodulación que prometen beneficios para la salud mental carece de ensayos clínicos propios. La conclusión forma parte de una revisión realizada por Flow Neuroscience sobre más de setenta productos dirigidos al consumidor final que aseguran mejorar cuadros como: depresión, estrés, insomnio o ansiedad. A pesar de los reclamos publicitarios, casi uno de cada tres fabricantes no ofrece ningún dato clínico que respalde sus afirmaciones.

Solo un 5,6% cuenta con aprobación total de la FDA, y casi la mitad no publica sus certificaciones. El estudio destaca además que numerosos dispositivos mencionan acreditaciones europeas (CE) o estadounidenses (FDA) que no pueden verificarse en las bases de datos oficiales. En varios casos, la supuesta “autorización” se refiere a la tecnología de fondo y no al producto final, un matiz que pasa inadvertido para muchos usuarios. A veces, incluso para profesionales sanitarios.

Las referencias a certificaciones CE o FDA se basan con frecuencia en la tecnología subyacente, no en el producto final, lo que confunde a profesionales y pacientes. Este vacío de información no solo resta transparencia, sino que erosiona la credibilidad de un segmento que se presenta como alternativa a la medicación. La investigación también detecta que los dispositivos que afirman mejorar dos o más trastornos son casi el doble de propensos a carecer de ensayos propios en comparación con los que se centran en un único problema de salud.

Flow Neuroscience (fabricante de un dispositivo de estimulación transcraneal por corriente continua (tDCS) con marcado CE y soporte clínico) impulsó la revisión para denunciar la proliferación de mensajes engañosos y la falta de estándares claros. Su dirección médica advierte de que la ausencia de datos no es un simple hueco informativo, sino una cuestión de legitimidad que puede frenar la adopción de terapias cerebrales no farmacológicas.

Flow Neuroscience insta a reguladores, clínicos y medios a reforzar la vigilancia para que la innovación no se vea eclipsada por el exceso de promesas sin respaldo. Según la compañía, la demanda de soluciones digitales y neurotecnológicas seguirá aumentando, pero su éxito depende de separar la investigación rigurosa del marketing exagerado.