Las empresas han desarrollado tradicionalmente sus redes corporativas para, en una fase posterior, incorporar los sistemas de protección necesarios. Esta metodología clásica suele generar un incremento de los costes, una mayor complejidad técnica y, en numerosos casos, la obligación de rediseñar las infraestructuras que ya se encontraban operativas. Para dar respuesta a esta problemática, la compañía tecnológica fibratel ha decidido reorganizar su estructura interna e integrar el área de comunicaciones dentro de su unidad dedicada a la ciberseguridad, denominada /fsafe.
Con este movimiento estratégico, el negocio de las comunicaciones deja de pertenecer a la unidad /ftic, la cual pasa a centrarse de manera exclusiva en la consultoría para la transformación digital y en proyectos de infraestructuras físicas, como los microcentros de datos o los armarios para equipos informáticos. Por su parte, la división /fsafe asume el diseño y la implantación de redes de área local, redes de área extensa definidas por software y tecnologías de conectividad inalámbrica. Tras esta reestructuración, el volumen de negocio gestionado por esta área específica alcanzará una cifra cercana a los 25.000.000 €.
El objetivo principal de esta integración es aplicar un modelo en el que la seguridad informática se contemple desde la misma concepción de la arquitectura de red. El responsable de la unidad /fsafe, Juan Francisco Moreda, detalla que: «A diferencia del modelo tradicional, en el que primero se diseñan las redes y después se añade la seguridad, nosotros concebimos ambas disciplinas como una única arquitectura. La infraestructura se construye segura desde su diseño, lo que permite reducir riesgos, acelerar los proyectos y ofrecer un entorno mucho más eficiente para nuestros clientes».
Agrupar el diseño de la red y su protección bajo la responsabilidad de un mismo equipo de trabajo permite a las organizaciones evitar rediseños y eliminar duplicidades de proveedores. Disponer de un interlocutor único acelera de igual manera la resolución de incidencias técnicas, al contar con profesionales que comprenden en profundidad tanto la arquitectura de conectividad como las barreras defensivas implementadas. Así mismo, esta estrategia fortalece el catálogo de servicios gestionados de la unidad, facilitando a los clientes la delegación total de la operativa diaria y la supervisión continua de sus sistemas informáticos.



