F5 actualiza su plataforma de seguridad con herramientas automatizadas para proteger aplicaciones y entornos aislados

F5 amplía su plataforma de ciberseguridad con protección proactiva basada en IA para detectar y frenar amenazas antes de que se identifiquen oficialmente, incluso en redes locales y sistemas críticos desconectados de la nube.
24 de junio, 2026
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El panorama de la ciberseguridad corporativa se enfrenta a una transformación profunda debido, sobre todo, al desarrollo de la IA. Según los datos del informe sobre la estrategia de aplicaciones de F5 para el año 2026, el 88% de las organizaciones afirma experimentar dificultades operativas o de seguridad vinculadas a la IA, y la proliferación de modelos de lenguaje ha reducido drásticamente el tiempo entre el descubrimiento de vulnerabilidades y su explotación activa por parte de los ciberdelincuentes, una situación que dota a los atacantes de mecanismos de agresión más veloces, económicos y accesibles, eliminando la tradicional necesidad de contar con un registro formal de vulnerabilidades o CVE, ya que actualmente basta con un modelo automatizado y un objetivo concreto.

Para hacer frente a esta amenaza, F5 ha anunciado nuevas capacidades de protección de aplicaciones web y de sus interfaces de comunicación, conocidas como API, que automatizan la detección de patrones maliciosos. El director de producto de la compañía, Kunal Anand, ha señalado que: “La IA ha eliminado la brecha entre el descubrimiento y la explotación. Los atacantes ya no necesitan un CVE; necesitan un modelo y un objetivo. Hemos creado un motor de riesgo que aprende continuamente y evalúa cada solicitud de forma dinámica, detectando patrones de ataque antes de que exista una firma que los detenga. A medida que las API se convierten en el nexo de unión para la inferencia de IA, hemos extendido esta misma postura de seguridad a entornos aislados y on-prem, ya que las cargas de trabajo más sensibles no pueden conectarse a la nube”.

La actualización de su cortafuegos de aplicaciones web utiliza una red neuronal que asigna una puntuación de riesgo a cada solicitud antes de que existan firmas de seguridad. Este sistema analiza múltiples indicadores y señales simultáneamente para ofrecer a los equipos de operaciones de seguridad un contexto preciso sobre cada transacción, en vez de aplicar un bloqueo binario rígido.

El modelo se entrena de manera continua gracias a la telemetría global recopilada, lo que optimiza la identificación de conductas anómalas inspiradas en los métodos de los propios atacantes. Esta automatización disminuye la complejidad de la gestión diaria, reduciendo los falsos positivos y las calibraciones manuales.

La eficacia de este enfoque ha sido corroborada de manera externa por la entidad de certificación SecureIQLab. En sus evaluaciones, la plataforma de protección de F5 obtuvo un índice de eficacia de seguridad global del 97,09%, registrando una efectividad total del 100% ante las amenazas críticas recopiladas en las clasificaciones de referencia del sector para cortafuegos y entornos de comunicación de datos. Así mismo, mostró un rendimiento absoluto en el bloqueo de accesos automatizados maliciosos o ataques de denegación de servicio en la capa de aplicación.

La dependencia de soluciones basadas en la nube no siempre resulta viable para sectores altamente regulados como la defensa, las administraciones gubernamentales, la banca, los servicios sanitarios o las infraestructuras críticas, que poseen requisitos de soberanía digital para mantener las cargas de trabajo de la inteligencia artificial y el flujo de datos bajo un control estricto. Por ello, F5 ha presentado una versión local de la plataforma para entornos regulados que permite gestionar y proteger las interfaces de programación sin conexión a la nube.

Esta herramienta efectúa el descubrimiento automático de las conexiones, analiza esquemas de datos y evalúa riesgos directamente en la infraestructura del cliente, integrándose con los sistemas avanzados de filtrado físico para neutralizar accesos no autorizados mediante una consola de control dedicada que opera enteramente de manera local.

Finalmente, la combinación de herramientas de escaneo y cortafuegos avanzados facilita la aplicación de parches virtuales inmediatos para proteger el software en ejecución, un procedimiento mediante el cual los sistemas de seguridad bloquean el acceso a un fallo recién detectado desde la misma capa de distribución de la aplicación.

Esto último proporciona un margen de tiempo imprescindible para que los desarrolladores diseñen, verifiquen y desplieguen las soluciones definitivas de código a través de sus ciclos normales de desarrollo y pruebas antes de llegar a producción.