El desarrollo tecnológico de la economía española presenta contrastes marcados cuando se analiza la adopción corporativa frente a las infraestructuras generales. Según documentos institucionales europeos recientes, el territorio nacional supera la media comunitaria en conectividad e infraestructuras, pero muestra un rezago en la adopción empresarial de servicios en la nube y algoritmos de inteligencia artificial. Esta situación genera una digitalización a dos velocidades, donde las grandes corporaciones concentran la inversión mientras que las pequeñas y medianas empresas avanzan a un ritmo más contenido debido a la escasez de recursos y talento.
Para profundizar en esta realidad, la firma multinacional española de consultoría tecnológica Excelia llevó a cabo una consulta entre los meses de julio y septiembre de 2025, recogiendo las impresiones de más de cuatrocientos profesionales de diversos sectores y tamaños empresariales en España. Los resultados extraídos indican que más de la mitad de los encuestados sitúa a su propia organización en un nivel medio o bajo de madurez digital . Solamente una fracción menor al 30% percibe un nivel alto de modernización en su entorno laboral.
Las inversiones hasta la fecha se han destinado mayoritariamente a garantizar la continuidad operativa. La gestión documental, la firma electrónica, las plataformas de relación con los clientes y los sistemas de seguridad informática superan el 60% de implantación. Por el contrario, las herramientas de planificación empresarial avanzada o de gestión de capital humano muestran una presencia muy minoritaria. A pesar de ello, la mayoría de los profesionales encuestados identifica la transformación tecnológica como un factor crucial para facilitar la apertura a los mercados internacionales y mejorar la competitividad.
La integración de la inteligencia artificial y el análisis de datos
La explotación de la información corporativa es un área donde se aprecian avances notables, ya que más de la mitad de las respuestas consideran los datos como un elemento fundamental para tomar decisiones de negocio. Sin embargo, la ejecución de las tareas cotidianas sigue requiriendo intervención humana en gran medida. La automatización integral de los procesos corporativos apenas está presente en una pequeña minoría de las compañías, predominando los modelos híbridos que combinan rutinas manuales y automáticas.
El despliegue de la IA refleja un escenario de adopción no regulada dentro de los entornos de trabajo. Apenas un tercio de los trabajadores afirma que el uso de estas herramientas disruptivas cuenta con la supervisión total del departamento de tecnología . La mayor parte de su utilización se produce de manera aislada o sin un control corporativo oficial. Respecto al impacto laboral, predomina la visión de que estas innovaciones potenciarán las capacidades de la plantilla en lugar de provocar recortes de personal. Aunque persiste una reticencia generalizada a aceptar una dirección empresarial ejecutada de forma autónoma por un sistema artificial.
Capacitación humana y blindaje frente a las amenazas
El conocimiento técnico de los trabajadores es un pilar que aún requiere atención estratégica. La preparación digital de los equipos se percibe como media por más de la mitad de los consultados, y los programas de formación tecnológica regulares y formalizados solo están instaurados en una cuarta parte de las empresas . Lo que sí ha experimentado una adopción masiva es la digitalización de la relación administrativa con el trabajador, puesto que cerca del 70% de las entidades ya dispone de un portal específico para gestionar nóminas y vacaciones.
En paralelo a la modernización, la protección de los sistemas informáticos ha cobrado una urgencia ineludible tras el registro de más de noventa y siete mil incidentes durante el pasado año a nivel nacional. Ante este panorama, el grado de preparación defensiva es variable, con un porcentaje de organizaciones que admite operar sin tecnologías de protección avanzadas ni políticas específicas de respuesta. La consolidación de un entorno empresarial seguro y tecnológicamente avanzado requiere una planificación continua que alinee la infraestructura, el control de las innovaciones y la instrucción del personal . La entidad autora del informe (que dispone de más de dos décadas de trayectoria operando en más de cincuenta países), subraya la necesidad de abordar la implantación de aplicaciones de negocio y análisis de datos de manera integral y adaptada a las particularidades de cada organización.



