Diversas investigaciones a nivel internacional demuestran que una parte sustancial del gasto asociado a la infraestructura pública de movilidad no proviene del precio de la energía en sí, sino de las acciones operativas. En las estaciones de corriente alterna, los estudios apuntan a que el tiempo de carga activa oscila únicamente entre un 20% y un 40% del periodo total en el que el vehículo permanece conectado. El resto del tiempo supone una ocupación del terminal sin que exista ningún tipo de transferencia energética. Esta realidad concuerda con evaluaciones realizadas en el mercado neerlandés a partir de millones de registros, las cuales reflejan que los postes se mantienen ocupados en torno a un 30% más de lo estrictamente necesario debido a prolongaciones injustificadas.
Tomando como base este contexto y tras haber integrado recientemente su ecosistema con los sistemas CarPlay y Android Auto, la firma EVIO ha dado un paso más en su oferta para el tejido empresarial. A partir de la evaluación de datos procedentes de diversas organizaciones, la compañía estima que las empresas tienen margen para reducir en un 32% de media los gastos derivados de operaciones ineficientes, una cifra con un impacto directo en las cuentas de resultados vinculadas al transporte corporativo.
Para materializar esta reducción del gasto, el proveedor ha implementado una nueva funcionalidad que procesa automáticamente todo lo que sucede desde que el automóvil se enchufa a la red. Esta herramienta proporciona métricas específicas orientadas al control corporativo. Abarcando parámetros como la detección de la prolongación excesiva de las conexiones, el cálculo económico del sobrecoste generado por cada operación, el precio medio por uso y la idoneidad en la elección de la potencia. Así mismo, el sistema registra el tipo de conector empleado, identificando tanto el hardware de la estación como el del propio vehículo.
Toda esta telemetría se consolida en la plataforma mediante un sistema de puntuación que califica el nivel de eficiencia en un rango porcentual. Estableciendo una categorización que va desde un estado óptimo para desviaciones mínimas, hasta un grado crítico cuando la penalización supera el 100%. Gracias a esta estructuración de la información, los responsables de flotas y compras obtienen una perspectiva clara para fundamentar sus decisiones, pudiendo derivar estos conocimientos hacia planes de formación para la plantilla, reasignaciones de vehículos basadas en criterios técnicos, o la implementación de mecánicas de gamificación. Simultáneamente, esta automatización reduce drásticamente las horas que el personal de administración debe dedicar a auditar las facturas eléctricas.
Carlos Almeida, CEO de EVIO afirma: «En muchos casos, el principal factor que influye en los sobrecostes de las empresas que cuentan con flotas eléctricas durante la sesión de recarga no es el precio de la energía y de uso, sino las decisiones desacertadas o los comportamientos ineficientes. Este nuevo servicio facilita que los gestores puedan intervenir con datos precisos y fomentar hábitos sostenibles entre sus conductores para lograr recargas más eficientes que se traducen en reducciones de costes para las empresas».
De esta manera, se persigue rentabilizar la transición hacia la movilidad eléctrica, un proceso que continúa acelerándose dentro del ámbito corporativo gracias al soporte del análisis técnico.



