Eurecat celebra una década de crecimiento sostenido en la transferencia tecnológica

Eurecat cierra 2025 con 74 millones de euros en ingresos, duplicando su facturación en diez años y generando un impacto empresarial superior a 1.250 millones.
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La administración autonómica, a través de la agencia para la competitividad empresarial ACCIÓ, impulsó en el año 2015 la creación de Eurecat con el objetivo de reactivar la transferencia de conocimiento científico y la innovación en el sector industrial. Desde sus inicios, el propósito principal de la entidad ha sido acercar la investigación al mercado y ayudar a las organizaciones corporativas a adoptar la tecnología como estrategia para superar retos de producción y abrir nuevas oportunidades de negocio. Una década después de su fundación, la institución ha llevado a cabo más de 16.000 proyectos y servicios de modernización, expandiendo su presencia física a once sedes en el territorio catalán.

El centro tecnológico Eurecat ha cerrado el ejercicio de 2025 con unos ingresos de 74 millones de euros, culminando diez años de crecimiento económico continuo. Esta métrica financiera representa la duplicación de su volumen de negocio respecto a los primeros años de actividad de la organización. Durante este periodo, la entidad ha generado un impacto económico en la facturación de las empresas de la región que supera los 1.250 millones de euros. Los registros operativos internos muestran que, por cada euro de financiación pública recibido, el organismo ha devuelto diez a la sociedad, evidenciando una alta eficiencia en sus procesos de transferencia y viabilidad a escala continental.

La tracción del modelo también se ha reflejado en la capacidad para atraer y canalizar capital. Entre los ejercicios 2020 y 2024, la entidad movilizó 112 millones de euros procedentes de inversores privados para el desarrollo de actividades de investigación y desarrollo. A este montante se suma la inversión directa de 27 millones de euros en infraestructuras orientadas a la concepción de nuevos productos y procesos de fabricación, abarcando áreas tecnológicas como la sostenibilidad ambiental, la biotecnología y el ámbito digital e industrial. Así mismo, la participación activa en el Programa Marco europeo desde el año de su constitución ha supuesto un retorno financiero cifrado en 138 millones de euros.

Transformación del conocimiento en aplicaciones operativas

La adopción de tecnologías en fases preindustriales e industriales resulta fundamental para acelerar la viabilidad de los negocios. Los responsables ejecutivos de la organización inciden en la necesidad de validar y escalar las herramientas tecnológicas cerca de los entornos reales de operación, enfocándose de manera especial en proporcionar apoyo a las empresas de menor tamaño. La actividad técnica de la institución se ha traducido en la asistencia a más de 3.500 PYMEs, multiplicando por cuatro el volumen de compañías a las que atiende. Las capacidades de la entidad cubren disciplinas críticas para los responsables de sistemas de información e ingeniería. Tales como la robótica avanzada, los nuevos materiales y la inteligencia artificial, manteniendo colaboraciones estables con otros actores en materias operativas como la descarbonización de la industria, la resiliencia climática y la electrificación del sector de la automoción.

La validación de la investigación de la última década se ha materializado en el registro de 578 activos de propiedad intelectual y el lanzamiento de doce empresas de base tecnológica. Estas nuevas compañías derivadas han introducido en el mercado soluciones centradas en campos específicos como los dispositivos médicos y el tratamiento y transformación de materiales, apoyadas además por la difusión de 455 artículos de validación científica. Las autoridades gubernamentales en el área de empresa y trabajo subrayan que la colaboración continua entre este tipo de centros tecnológicos y la administración pública resulta esencial para acortar las distancias cronológicas entre las pruebas de laboratorio y la fase de comercialización.

A la par del crecimiento de sus balances económicos y su huella técnica, la estructura humana de la organización ha experimentado un incremento directamente proporcional. La plantilla actual supera los 850 profesionales procedentes de 36 países, lo que supone haber más que duplicado el número de trabajadores desde su origen fundacional. El impacto en el capital humano del sector tecnológico se extiende más allá de la empleabilidad directa, puesto que la división formativa de la entidad ha instruido a 40.000 profesionales, concentrando el ochenta por ciento de esta cantidad en programas de especialización tecnológica para la formación continua.