Estas son las conclusiones del primer estudio de OpenAI sobre como los usuarios emplean ChatGPT

Con una base de usuarios más paritaria entre hombres y mujeres, su uso va derivando cada vez más hacia temas profesionales, que el estudio desgrana en profundidad.
1 de octubre, 2025
Un usuario de ChatGPT

Cada usuario de ChatGPT utiliza el chatbot y la inteligencia artificial a su manera y para resolver cuestiones distintas, aunque es seguro que muchos usos coinciden entre usuarios distintos . El pasado día 15 de septiembre, investigadores de OpenAI y las universidades estadounidenses de Duke y Harvard, presentaron el primer estudio sobre como los usuarios emplean ChatGPT, y en el cual se examina la evolución de la actividad de los usuarios de este chatbot durante un periodo de un año.

Para ello, los investigadores han analizado 1,1 millones de conversaciones elegidas al azar, y correspondientes a los planes de consumo de ChatGPT entre mayo de 2024 y junio de 2025, con clasificadores automáticos y salvaguardas de privacidad, sin que ningún ser humano leyera dichas conversaciones.

Una primera conclusión que arroja este estudio es que los mensajes no relacionados con el trabajo pasaron del 53% al 73% entre las fechas de inicio y finalización del período analizado, concentrando ya más del 70% del uso. Es decir, que paulatinamente, ha crecido su uso profesional hasta ocupar, y con diferencia, la mayor parte del tiempo de uso del chatbot.

El asesoramiento práctico en temas diversos, la búsqueda de información y la redacción de textos suman alrededor del 77–80% de las conversaciones en total, mientras que si hablamos del ámbito laboral, la composición de textos representa el 40% de los mensajes. Dentro de la escritura de textos, la mayoría de las solicitudes son para editar, revisar o traducir textos aportados por el mismo usuario, así que no parece haber una sustitución de la tarea de redacción, sino más bien una ayuda para acabar de pulirlos.

Por intención, el 49% de los mensajes buscan información o consejo, el 40% piden ejecutar una tarea y el 11% son expresivos. Una tarea altamente técnica y especializada como es el desarrollo de código fuente (programación) supone «solamente» el 4,2% de los mensajes.

En paralelo al crecimiento agregado, el estudio describe una base de usuarios más amplia y diversa; tras un fuerte sesgo inicial a favor de su uso por parte de los hombres, el uso por género tiende a la paridad y, en junio de 2025, los usuarios activos semanales son ligeramente más frecuentes entre quienes tienen nombres normalmente asociados con las mujeres.

Casi la mitad de los mensajes de adultos proceden de menores de 26 años y la adopción ha crecido con especial intensidad en países de renta baja y media. Además, los usuarios con educación superior y ocupaciones profesionales concentran más uso con fines laborales.

El contenido de las conversaciones revela patrones estables por actividad profesional. Al mapear las consultas a las actividades generalizadas, el grueso del uso se concentra en obtener, documentar e interpretar información, y en tomar decisiones, asesorar, resolver problemas y pensar de forma creativa. En mensajes de trabajo, destacan documentar/registrar información, tomar decisiones y resolver problemas, y trabajar con ordenadores, por delante de otras categorías. Estas siete macroactividades representan más de la mitad de los mensajes laborales.

La calidad percibida de las interacciones también mejora: en julio de 2025, las valoraciones “buenas” fueron más de cuatro veces las “malas”, frente a una proporción de tres a una a finales de 2024, según el clasificador de satisfacción aplicado al mensaje siguiente del usuario.

La conclusión de los investigadores es que ChatGPT aporta valor económico sobre todo como apoyo a la toma de decisiones, un papel especialmente relevante en trabajos intensivos en materia de conocimiento.