Colaboraciones previas, tales cómo el memorando de entendimiento del 2024 entre el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España y el Instituto Federal de Telecomunicaciones de México, o los pactos establecidos por el Barcelona Supercomputing Center con el Instituto Politécnico Nacional y otras instituciones científicas mexicanas, ya habían allanado el camino hasta llegar al acuerdo ahora materializado en forma de memorando de entendimiento para intensificar su trabajo conjunto en diversas áreas tecnológicas de vanguardia.
El acuerdo fue formalizado este pasado viernes día 4 por el titular del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública del gobierno español, Óscar López, y el responsable de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones del gobierno mexicano, José Antonio Peña Merino.
El documento contempla un plan de acción dotado de un calendario específico para materializar iniciativas conjuntas en inteligencia artificial, conectividad, ciberseguridad y supercomputación, con una hoja de ruta que abarca el desarrollo de proyectos compartidos, el intercambio de conocimientos, las visitas de representantes y la organización de eventos formativos.
Los objetivos temáticos engloban la digitalización de los servicios públicos, el impulso de la identidad digital, la capacitación en habilidades informáticas y la aplicación de recursos técnicos para afrontar la gestión de desastres naturales y el cambio climático.
Durante la reunión formal, la representación institucional española destacó el propósito de establecer una alternativa digital basada en el uso de datos interoperables y modelos abiertos, poniendo como ejemplo de sinergia el trabajo del centro de supercomputación barcelonés con la infraestructura análoga Coatlicue que se está construyendo en México.
Ambas administraciones comparten prioridades a la hora de abordar la evolución del sector, tales como la implantación de centros de proceso de datos de forma sostenible, el fomento de las tecnologías de base científica, y la agilización en la transferencia de los avances surgidos en los laboratorios hacia el tejido productivo.
