El 87% de los españoles quiere recurrir a la IA para planificar sus viajes, según el Informe global sobre la percepción de la IA publicado por Booking.com. La investigación, basada en las respuestas de 37.325 consumidores de 33 mercados, y realizada entre abril y mayo de 2025; sitúa a España entre los países más receptivos a esta tecnología aplicada al turismo.
La implantación no es sólo una intención: más de la mitad de los viajeros nacionales ya ha utilizado asistentes inteligentes en algún desplazamiento; un 56% declara haber empleado herramientas de IA para organizar o reservar, y el 97% de ese grupo también las utilizó durante el viaje, sobre todo para traducir, buscar actividades, orientarse o encontrar restaurantes. Además, un 63% cree que la automatización total de la planificación será habitual en los próximos años.
Pese a la alta adopción, la prudencia marca el paso: sólo un 9% confiaría en que la IA tome decisiones sin supervisión humana, mientras que un 26% aún duda y un 12% lo rechaza de plano. Esta reserva se concreta en la necesidad de verificación, ya que el 38% afirma contrastar siempre los datos que recibe de la IA y un 29% lo hace de forma ocasional.
El informe identifica cinco actitudes frente a la IA; mientras que un 30% se declara entusiasta, un 10% lo hace como defensor activo, frente a un 20% cauteloso, un 13% escéptico y un 38% detractor. Entre las motivaciones positivas destacan la idea de que esta tecnología facilita la vida diaria (62%), ahorra tiempo (48%) y abre oportunidades de aprendizaje (48%).
El 67% valora que la tecnología ayude a evitar destinos masificados, reduciendo la presión sobre enclaves saturados, y el 53% pide que la IA fomente un impacto local positivo, orientando al viajero hacia experiencias que beneficien a las comunidades receptoras.
Booking.com, que lleva años integrando aprendizaje automático en sus servicios; asegura que la próxima fase de desarrollo exigirá transparencia y seguridad para afianzar la confianza del usuario. De momento, el 74% de los españoles afirma estar familiarizado con el funcionamiento de la IA y un 92% muestra entusiasmo por su avance, lo que dibuja un escenario de adopción creciente pero todavía condicionado por la necesidad de control humano.



