España se queda rezagada en la adopción de VPN frente a sus vecinos europeos

Un informe de Cybernews sitúa a España con una adopción de VPN del 8,13% en 2024 y la posición 50 entre 106 países, con un uso inferior al de otras grandes economías europeas pese a mostrar una demanda sostenida y margen de crecimiento.
19 de noviembre, 2025

Una investigación de Cybernews sobre el uso de redes privadas virtuales (VPN) entre 2020 y la primera mitad de 2025 sitúa a España en una posición intermedia a nivel internacional, con una trayectoria marcada por altibajos, pero también por señales de demanda estable de herramientas orientadas a reforzar la privacidad digital. España alcanzó en 2024 una adopción de servicios VPN del 8,13%, con 3,9 millones de descargas, según dicho estudio.

Para realizar esta investigación, Cybernews ha recurrido a los datos de descargas de cincuenta proveedores de VPN en Google Play y la Apple App Store entre 2020 y la primera mitad de 2025, cruzados con cifras de población para estimar las tasas de adopción. El conjunto de datos abarca 126 países y utiliza cifras de población anual procedentes de fuentes como Worldometers.info y estadísticas de Naciones Unidas.

El indicador de adopción se construye a partir de eventos de descarga, no de usuarios únicos, por lo que una misma persona puede contabilizarse varias veces si realiza múltiples instalaciones. Además, la ubicación geográfica se determina según la configuración regional de las tiendas de aplicaciones, que no siempre refleja con exactitud la localización física del usuario, una limitación que los autores señalan al interpretar los resultados.

Durante el periodo analizado, el uso de VPNs en España ha mostrado variaciones relevantes: su adopción se situaba en el 6,02% en 2020 y aumentó ligeramente hasta el 6,32% en 2021. En 2022 se produjo un salto hasta el 9,63%, que el informe vincula con un incremento de la concienciación global sobre la privacidad en línea y con la consolidación del trabajo en remoto como práctica habitual.

A continuación, la tasa descendió al 7,23% en 2023 para recuperarse posteriormente hasta el 8,13% en 2024. En paralelo, los volúmenes de descarga pasaron de los 2,9 millones en 2020 a los 4,6 millones en 2022 y se estabilizaron en torno a los 3,9 millones en 2024, lo que dibuja un patrón de crecimiento inicial seguido de una fase de maduración del mercado.

En este contexto, los datos más recientes apuntan a un interés que se mantiene: en el primer semestre de 2025 se registraron 2,8 millones de descargas, equivalentes al 5,90% de adopción y al 72% del volumen total de 2024, lo que apunta a una demanda sostenida de esta herramienta de privacidad. El estudio interpreta estas cifras como indicio de una base de usuarios activa y de un mercado que continúa incorporando nuevas instalaciones, sin signos de retraimiento significativo.

Desde una perspectiva comparada, la posición de España es moderada. Con estos datos, España se sitúa en el puesto 50 de un total de 106 países analizados y queda claramente por detrás de sus principales vecinos europeos en penetración de VPN.

Estados Unidos figura en el puesto 21, con una adopción del 18,36% en 2024 y 63,4 millones de descargas, más del doble de la tasa española. Dentro de Europa occidental, Países Bajos ocupa el séptimo lugar mundial con una adopción del 28,52%, Alemania el puesto 17 con el 21,36%, Francia el 22 con el 16,64% y Reino Unido el octavo lugar con el 24,08%. En todos los casos, las tasas superan de manera amplia el nivel de uso observado en España.

El contraste es especialmente notable si se comparan los datos neerlandeses con los españoles: el 8,13% de España representa menos de un tercio del 28,52% alcanzado por los Países Bajos, pese a tratarse de dos Estados miembros de la Unión Europea con un acceso comparable a Internet.

El informe también destaca que, entre los países europeos, siete aparecen en el top veinte mundial por adopción de VPN, mientras que España queda fuera de este grupo de cabeza. Esta circunstancia sitúa al mercado español en una franja de adopción intermedia dentro del continente, con espacio potencial para que los niveles de uso se acerquen a los de otras economías avanzadas si continúan consolidándose los factores que impulsan la demanda.

Más allá de los porcentajes, el estudio también aborda las motivaciones que impulsan el uso de VPN en distintas regiones. En los países de Oriente Medio, los elevados niveles de adopción se relacionan con la regulación estatal de Internet, el filtrado de los contenidos, las restricciones a servicios de voz sobre IP que afectan a plataformas como WhatsApp y Skype, y las prácticas de monitorización gubernamental. En estos entornos, la VPN se utiliza como una herramienta para sortear bloqueos y reforzar la confidencialidad de las comunicaciones.

En los países democráticos, el informe identifica un conjunto de motivaciones distintas, vinculando principalmente su adopción con el acceso a contenidos de streaming sujetos a restricciones geográficas, con las preocupaciones sobre la recopilación y el tratamiento de datos por parte de los proveedores de servicios de Internet, con la necesidad de asegurar las conexiones a redes Wi-Fi públicas y con la creciente sensibilización en torno a los marcos europeos de protección de datos. Por su parte, en los países con fuertes restricciones sobre Internet, el uso de VPNs está ligado a la censura y al bloqueo de servicios. De este modo, una misma tecnología se adopta por razones muy distintas en función del contexto normativo y social.

El informe también incorpora el impacto de los acontecimientos geopolíticos en los patrones de adopción; en Rusia, la tasa de uso de VPN pasó del 4,28% en el 2021 al 42,20% en el 2022, mientras que en Ucrania aumentó del 6,14% al 18,92% en el mismo periodo. Ambas variaciones coinciden con la intensificación del conflicto militar entre los dos países. Estas cifras contrastan con las fluctuaciones más graduales registradas en España, donde la evolución ha sido menos brusca y se ha articulado en incrementos y ajustes progresivos a lo largo de los cinco años considerados.