Equinix y Groq han completado en solo cuatro semanas el despliegue de la primera infraestructura de Groq en Europa, alojada en el centro de datos de Equinix en Helsinki. El hito amplía la colaboración que ambas compañías iniciaron en Dallas (Estados Unidos) y marca un paso decisivo para llevar la potencia de la inferencia de IA a clientes de la región EMEA.
La proximidad geográfica reduce la latencia y facilita el cumplimiento de la gobernanza de datos para las organizaciones europeas. Gracias a la interconexión de Equinix Fabric y la plataforma GroqCloud, las cargas de trabajo pueden ejecutarse tanto en infraestructuras públicas como privadas o soberanas, ofreciendo flexibilidad a las áreas de TI y a los responsables de compras tecnológicas.
La arquitectura Language Processing Unit (LPU) de Groq está orientada exclusivamente a la inferencia y ofrece un rendimiento estable frente a las GPU generalistas. Estos chips especializados permiten respuestas rápidas en aplicaciones sensibles a la latencia (como asistentes conversacionales) y se integran de forma nativa con la interconexión de Equinix, optimizando la velocidad de respuesta para el usuario final.
Equinix aporta una red global de centros de datos interconectados que permite adoptar IA generativa sin inversiones masivas en nuevas infraestructuras. Sus instalaciones proporcionan el entorno adecuado para desplegar cargas de IA cerca del punto de consumo, evitando cuellos de botella y garantizando una experiencia consistente a escala internacional.
Finlandia, puerta sostenible a la IA europea
La elección de Finlandia asegura energía 100% renovable y responde a las crecientes exigencias de sostenibilidad de la Unión Europea. Los centros de datos nórdicos de Equinix operan con electricidad proveniente íntegramente de fuentes limpias, de modo que las empresas pueden acelerar sus proyectos de IA sin comprometer los objetivos medioambientales ni incrementar su huella de carbono.
Con el nuevo nodo de Helsinki, Groq y Equinix ofrecen a los responsables de TI españoles un acceso más cercano a una capacidad de inferencia de alto rendimiento, lista para escalar con seguridad y eficiencia. El resultado es un camino más corto entre la innovación basada en IA y su uso real en entornos de producción.



