Empresas españolas frente a la IA: alta inversión, baja claridad estratégica

Un nuevo informe global advierte que el 32% de las empresas españolas todavía no sabe cómo aplicar la IA para mejorar su competitividad, a pesar del fuerte aumento previsto en inversión para los próximos doce meses.
3 de junio, 2025

El SEIDOR AI Report 2025, basado en entrevistas a 1.300 empresas en todo el mundo, señala que un 32% de las organizaciones españolas aún no tiene claro cómo aprovechar la inteligencia artificial (IA) para impulsar su competitividad. Esta cifra sitúa a España entre los países europeos con menor claridad estratégica respecto a la adopción de esta tecnología, por debajo de regiones como China o Medio Oriente.

Pese a esta falta de definición, el estudio revela que un 73% de las empresas españolas tiene previsto incrementar su inversión en IA entre un 10% y un 80% en los próximos doce meses, superando levemente la media europea. Así mismo, el 72% considera que la IA transformará profundamente la manera de hacer negocios, afectando tanto a procesos internos como a la interacción con clientes, empleados y socios.

El informe apunta diferencias notables entre grandes empresas y PYMEs. Mientras que las primeras avanzan con una visión estratégica más definida, las pequeñas y medianas empresas tienden a adoptar la IA desde una perspectiva táctica, centrada en resolver problemas operativos específicos.

Guillermo Martínez, global Head of Solutions & Technology en SEIDOR, ha señalado que
“muchas empresas están invirtiendo en inteligencia artificial, pero si esa inversión no va
acompañada de una estrategia definida y una visión de impacto real, corren el riesgo de perder
impulso frente a competidores que ya están alineando tecnología, talento y transformación”.

Automatización como punto de partida

La automatización de procesos emerge como la principal aplicación priorizada por las empresas españolas, citada por el 42% de los encuestados. Esta tendencia responde a la necesidad de mejorar la eficiencia operativa, reducir costes y acortar plazos, áreas en las que la IA puede generar resultados medibles en el corto plazo.

Los beneficios percibidos más destacados son el incremento de la eficiencia (47%), el aumento de la productividad (42%) y la aceleración en la ejecución de tareas (40%). Sectores como la industria, logística, energía o tecnología muestran una adopción más activa, mientras que ámbitos como el primario, la educación o los servicios de proximidad avanzan con mayor lentitud.

El estudio identifica también casos concretos de uso en sectores como el energético, donde la IA se aplica en predicción de demanda, mantenimiento preventivo o gestión de infraestructuras. Esta diferenciación sectorial refleja el grado de digitalización previo y la preparación tecnológica de cada entorno empresarial.

Las organizaciones están incorporando IA en áreas clave de soporte, como los asistentes virtuales, la ciberseguridad y las herramientas TI para la gestión diaria. Un alto porcentaje de empresas (76% en el caso de los chatbots, 75% en ciberseguridad y 74% en soporte IT) está ya explorando estas capacidades.

En paralelo, plataformas empresariales como los ERP, CRM y HRM están evolucionando para incluir algoritmos de IA que permitan anticipar necesidades, optimizar procesos y tomar decisiones basadas en datos en tiempo real. También se observa una expansión de la IA en áreas como el marketing digital, la personalización de experiencias y la gestión del puesto de trabajo.

La apuesta por estas aplicaciones refuerza la idea de que muchas empresas están enfocando sus inversiones hacia soluciones con retorno inmediato y visibilidad clara, más que hacia proyectos estructurales de transformación.

La escasez de perfiles especializados continúa siendo uno de los principales desafíos. El 29% de las empresas españolas considera que no cuenta con el talento interno necesario para desplegar soluciones de IA de forma eficaz. Aunque este porcentaje está por debajo del promedio europeo, contrasta con los datos de China o Arabia Saudí, donde la percepción de carencia de talento es menor.

La formación interna también presenta brechas. Solo el 58% de las compañías en España promueve programas de capacitación, una cifra inferior a la registrada en Oriente Medio (78%) o China (87%). Esta carencia amenaza con frenar la escalabilidad de muchos proyectos, que podrían quedar limitados a fases piloto sin capacidad de evolución.

Junto al reto del talento, persisten preocupaciones en torno al impacto de la IA sobre el empleo, la privacidad y la seguridad. Un 64% de las empresas a nivel global teme una destrucción neta de puestos de trabajo. Además, el 65% expresa inquietudes sobre el tratamiento de datos sensibles, un ámbito donde solo el 60% de las empresas europeas declara contar con medidas de restricción.

Frente al auge de los modelos generativos, el informe constata que los grandes fabricantes tradicionales de software mantienen su posición en el mercado. Empresas como SAP, Microsoft, Salesforce o IBM continúan siendo actores clave, al integrar IA en sus soluciones y adaptar su oferta a las nuevas exigencias.

El análisis global revela también un mayor dinamismo en Asia y Latinoamérica. En China, el 90% de las organizaciones tiene una visión clara del impacto de la IA, y el 87% ofrece formación específica. Por su parte, Latinoamérica se consolida como una región con fuerte proyección, especialmente en sectores como la banca o el comercio.

Europa, por el contrario, mantiene un enfoque más conservador. Muchas empresas, incluidas las españolas, todavía están en fase de exploración para determinar cómo incorporar la IA en sus operaciones de forma estructural. Sin embargo, el potencial transformador de la tecnología es ampliamente reconocido, y aquellas organizaciones que logren alinear inversión, talento y estrategia podrían situarse en una posición de liderazgo durante los próximos años.