La adopción de la inteligencia artificial en el entorno laboral español ha experimentado un crecimiento notable durante el último año, según se desprende del estudio «El momento de la verdad de la IA en la empresa«, elaborado por la firma OpinionWay para Cegid, proveedor de soluciones de gestión empresarial en la nube para áreas financieras, de recursos humanos y comercio minorista. La investigación, llevada a cabo entre finales de mayo y principios de junio de 2026 sobre una muestra de más de 2.000 oficinistas de: España, Francia, Portugal y Alemania. Los resultados indica que el 82% de los empleados españoles ya aplica herramientas basadas en esta tecnología en sus labores cotidianas, lo que supone un aumento de 9 puntos respecto al año 2025.
Dentro de este índice de adopción, destaca especialmente la frecuencia con la que los trabajadores recurren a estas soluciones. Un 40% de los profesionales encuestados en el mercado español utiliza la IA de manera habitual, registrando un incremento interanual de 16 puntos y posicionando a España con la cifra de uso recurrente más alta de los países europeos analizados. A este grupo de usuarios intensivos se añade un 42% adicional que recurre a estas plataformas de forma esporádica. Esta acogida tan favorable se refleja también en la percepción generalizada de las plantillas, puesto que el 81% de los españoles muestra una actitud positiva hacia la tecnología, citando sensaciones de curiosidad, confianza y entusiasmo.
A pesar de este elevado nivel de aceptación, la intensidad de uso está generando un fenómeno paralelo que compromete la gobernanza de los departamentos tecnológicos. Los datos extraídos del informe señalan que 8 de cada 10 empleados españoles que utilizan la IA admiten emplear soluciones que no han sido proporcionadas ni supervisadas por su organización, incurriendo en lo que se conoce como tecnología en la sombra. La asiduidad de esta práctica de uso no notificado es variable, abarcando desde un 23% de usuarios que lo hace de forma regular, hasta un 40% que lo realiza a menudo. Sumado a un 19% que lo ha llevado a cabo en alguna ocasión puntual.
Esta incorporación rápida y autónoma por parte de los trabajadores contrasta fuertemente con el nivel de preparación corporativa. En la actualidad, menos de la mitad de las organizaciones dispone de un equipo o de perfiles profesionales dedicados específicamente a la implementación de la IA, frente a un 22% de empresas que está valorando crear estas funciones y más de una cuarta parte que descarta hacerlo por el momento. La carencia de estructuras formales se traslada igualmente al ámbito formativo, donde un 56% de los empleados declara no haber recibido capacitación específica sobre estas herramientas por parte de sus empleadores.
El desfase entre el uso individualizado y la estrategia de la compañía se evidencia en que únicamente un 9% de las organizaciones ha conseguido integrar completamente esta tecnología en sus prácticas diarias, permaneciendo la mayoría en fases de pruebas o con integraciones parciales. Ante este panorama, los responsables de la entidad promotora del estudio advierten que el verdadero desafío actual para las empresas radica en asumir el liderazgo de esta transición tecnológica.
Javier Torres, General Manager de Cegid en Iberia, Latinoamérica y África, considera que: “la velocidad con la que los empleados están incorporando la inteligencia artificial en su trabajo diario demuestra que ya no estamos ante una tecnología de futuro, sino ante una realidad presente en las organizaciones. La IA en la sombra evidencia que los profesionales ya están transformando su forma de trabajar. Ahora, el desafío para las empresas es liderar ese cambio e integrar la IA en los procesos donde realmente aporta valor, mejorando la productividad y ampliando la capacidad de los equipos de forma segura”.
