El uso de la IA generativa, consistente en sistemas informáticos capaces de crear texto, imágenes u otros contenidos automatizados a partir de instrucciones previas, se ha consolidado rápidamente en el ecosistema laboral y corporativo. Según un reciente estudio elaborado por el grupo del sector de la enseñanza thePower Education, el 75% de los profesionales emplea la IA generativa de manera habitual. Al desglosar estas cifras de adopción tecnológica, un 48% recurre a estas herramientas diariamente en sus rutinas, mientras que un 27% las utiliza con una frecuencia semanal.
Esta integración en los procesos de negocio tiene un reflejo directo en el rendimiento de los trabajadores, ya que estos sistemas de software actúan como asistentes que facilitan de forma notable las tareas analíticas y creativas. En este ámbito, el 38% de los encuestados calcula que la aplicación de esta tecnología genera un incremento de la productividad de entre el veinticinco y el cincuenta por ciento. Así mismo, un 24% de la muestra analizada señala que esta mejora en la eficiencia operativa ya ha superado la barrera del 50%, lo que permite a las empresas mantener su nivel de competitividad.
A pesar de la automatización de un volumen creciente de tareas, la mayor parte del capital humano no percibe un riesgo inminente de obsolescencia para su medio de vida. Los datos recopilados por la entidad educativa muestran que el 59% del talento confía en que su puesto de trabajo no desaparecerá ni sufrirá transformaciones drásticas durante los próximos tres años. Frente a este grupo mayoritario, apenas un 18% de los profesionales se muestra más cauteloso ante estos cambios a corto plazo. No obstante, al ampliar el foco hacia el futuro del empleo a nivel general, existe cierta inquietud en el mercado, con un 44% de los individuos preocupado por el impacto macroeconómico de la IA y un 68% que observa el panorama laboral con precaución.
Para hacer frente a estas fluctuaciones operativas, la formación continua se perfila como el mecanismo principal para evitar el desfase de los distintos perfiles técnicos. El informe del mercado detalla que el 42% de los trabajadores prevé que deberá renovar hasta una cuarta parte de sus conocimientos en un plazo de dos años. En el extremo opuesto, tan solo un 10% de los consultados cree que sus habilidades profesionales permanecerán intactas.
Alberto Rivera, Director de Tecnología e IA de thePower Education afirma que “Los datos de nuestra última encuesta reflejan que el verdadero motor del cambio no es el algoritmo, sino la mentalidad de crecimiento de los profesionales. La IA es un copiloto estratégico extraordinario, pero para sacarle partido necesitamos actualizar nuestras habilidades al mismo ritmo que avanza la tecnología. El verdadero éxito laboral hoy pasa por convertir el aprendizaje en un hábito diario«.
En consecuencia, las instituciones del sector de la enseñanza centran su oferta en proporcionar programas de actualización enfocados en las competencias digitales más requeridas por los departamentos de recursos humanos y tecnología. El objetivo de estas formaciones especializadas es dotar a los alumnos de las capacidades necesarias para mitigar la obsolescencia técnica derivada de la irrupción de los nuevos algoritmos en las operaciones empresariales.


