El tejido empresarial español se enfrenta al reto de llevar la innovación al negocio

El análisis indica que, pese a mantener la inversión y superar la fase exploratoria, la mayoría de las empresas aún no logra convertir los pilotos en rentabilidad real ni en procesos consolidados.
13 de febrero, 2026
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El ecosistema empresarial de España ha alcanzado un punto de inflexión en su desarrollo tecnológico. Tras años centrados en la experimentación y la búsqueda de nuevas vías de negocio, las corporaciones nacionales han logrado integrar la innovación en sus agendas estratégicas, pero se enfrentan ahora a un obstáculo crítico: la incapacidad para industrializar dichas iniciativas. El informe «El estado de la innovación en España«, elaborado por el hub de innovación corporativa abierta PATIO Campus, constata que el principal reto actual reside en cerrar la brecha existente entre la experimentación teórica, el despliegue operativo y la generación de un impacto económico tangible.

Los datos arrojan una realidad dual en el mercado español. Por un lado, se observa una madurez estratégica notable, ya que el 79,6% de las empresas se sitúa en fases intermedias o avanzadas de desarrollo. Confirmando que la innovación ha dejado de ser una actividad periférica. La apuesta financiera respalda esta visión, dado que un 44,4% de las compañías prevé aumentar su inversión en este ámbito y un 38,9% planea mantenerla, a pesar del contexto de prudencia económica. Sin embargo, la ejecución práctica no avanza al mismo ritmo. Apenas un 15,7% de las organizaciones considera tener una capacidad muy alta para trasladar sus pruebas de concepto y pilotos a una fase de despliegue real. Evidenciando una desconexión significativa entre la ambición corporativa y los resultados operativos.

En el análisis de las metodologías empleadas, se desprende que la innovación abierta, pese a su presencia constante en el discurso empresarial, no se ha consolidado como una palanca estructural. Solamente el 29,4% de las compañías contempla la colaboración con startups como un eje central de su estrategia. Mientras que para el 70,6% restante es una actividad secundaria, poco relevante o inexistente. Esta tendencia hacia la internalización se refleja en el origen de los proyectos: en la mitad de las empresas, menos de una cuarta parte de las iniciativas proviene del exterior, y un 11,1% admite no realizar ningún tipo de apertura al ecosistema externo. El desafío identificado, por tanto, no es la falta de acceso a tecnologías emergentes, sino la integración estructural de estas colaboraciones en el núcleo del negocio.

La tecnología como prioridad frente a las barreras culturales

En el capítulo de tecnologías emergentes, la Inteligencia Artificial se ha posicionado indiscutiblemente como la herramienta principal. Prácticamente la totalidad de las empresas consultadas, un 98,1%, identifica la IA como prioritaria, y más de la mitad la sitúa entre sus áreas críticas de innovación. El desarrollo es desigual: mientras un 31,5% afirma disponer de estrategias avanzadas, un 40,7% todavía se encuentra en fase de pilotaje y un 27,8% en etapas de análisis. Esto sugiere un mercado en transición donde la dificultad no radica en la adopción tecnológica per se, sino en su escalado efectivo dentro de la operación diaria.

El informe profundiza en las causas que impiden que estas iniciativas generen un retorno real. Casi la mitad de las organizaciones califica como alta o muy alta la dificultad para trasladar la innovación al negocio. Las barreras no son exclusivamente técnicas o económicas, como la integración con sistemas heredados o el cálculo del retorno de inversión, sino también culturales y organizativas. Factores como la lentitud en los procesos internos, la aversión al riesgo y la existencia de silos departamentales son señalados por más de la mitad de las empresas como frenos determinantes.

María Barrié, cofundadora de PATIO Campus y directora de Innovación de L’Oréal España y Portugal, ha indicado que: “Hoy las organizaciones cuentan con capacidades, talento y ambición para innovar, pero el verdadero desafío está en integrar esas iniciativas en la operación diaria y en los procesos de negocio”.

Finalmente, en el marco de la presentación de estos datos, que ha contado con la participación de responsables de entidades como Iberia, Pascual o PreZero, PATIO Campus ha anunciado la creación de un comité de Impact Leaders. Esta red independiente busca reforzar el papel de la entidad como plataforma neutral. Así mismo, se ha hecho pública la incorporación de Lucía Chávarri, cofundadora de Nubalis y ex vicepresidenta global de Nuevos Negocios en Cabify, como nueva directora general, con el objetivo de liderar una etapa centrada en el escalado de la innovación y su traducción en impacto real para las organizaciones.