El Observatorio de Patentes y Tecnología de la Oficina Europea de Patentes ha hecho público un documento que analiza la presencia femenina en las disciplinas relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. Un informe que revela que la participación de las profesionales españolas en el sector de la propiedad industrial y el ecosistema emprendedor se encuentra en las posiciones más altas del continente.
La publicación de estas métricas tiene como objetivo aportar evidencias para fundamentar las distintas políticas comunitarias orientadas hacia la soberanía tecnológica y la investigación.
En el apartado del desarrollo de innovaciones, la tasa de mujeres inventoras en España alcanzó el 24,7% entre 2018 y 2022, lo que sitúa al país en la segunda posición europea. Solamente por detrás de Portugal, que registra un 26,9%. Esta cifra española supone una ventaja estructural superior a los siete puntos porcentuales respecto a la media del continente, un fenómeno que el informe atribuye a condicionantes económicos e institucionales favorables.
A nivel geográfico metropolitano, la provincia de Barcelona destaca al posicionarse como el segundo ecosistema tecnológico de Europa con mayor proporción de mujeres inventoras. En contraste, la estadística general europea crece de forma mucho más lenta, situándose en un 13,8% en 2022, y evidencia que las profesionales todavía encuentran notables obstáculos para registrar invenciones de forma individual frente a su participación en equipos mixtos.
Dentro del tejido de los nuevos negocios, España registra la mayor tasa europea de mujeres fundadoras en empresas emergentes que solicitan patentes, con un 19,2%. A escala continental, este promedio desciende al 13,5%, mostrando un fuerte contraste entre regiones, con estados como los Países Bajos, Austria o Alemania en los rangos más bajos.
Además, la estadística nacional refleja también una particularidad del mercado interno: las empresas de nueva creación españolas que deciden registrar patentes cuentan con una mayor presencia femenina en su fundación que aquellas que no protegen comercialmente sus innovaciones. En el panorama europeo global, aunque los proyectos empresariales de creación más reciente muestran un incremento en la proporción de mujeres fundadoras, las corporaciones impulsadas por equipos femeninos continúan enfrentándose a mayores dificultades para lograr el escalado comercial en las rondas de financiación avanzadas.
En el entorno universitario, el análisis identifica una fuga de talento sostenida en la transición desde la investigación teórica hacia la comercialización práctica de las ideas. A pesar de este contexto, la brecha de género entre los doctores que deciden patentar sus investigaciones en España es la más baja de los siete países analizados, situándose en un 5,4% durante la última década, lo que supone una estabilización respecto a registros históricos anteriores.
Instituciones de educación superior como la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universitat Politècnica de Catalunya y la Universidad de Barcelona sobresalen en la integración de mujeres investigadoras en actividades de propiedad industrial, particularmente en las disciplinas enfocadas a las ciencias físicas y de la vida.
Finalmente, el escrutinio del sector profesional asociado de forma directa con estos procesos muestra que las mujeres representan el 40,3% de los agentes de patentes europeos registrados en España, superando con holgura el 29,2% de la media continental proyectada.
Desde la presidencia de la Oficina Europea de Patentes argumentan que la diversidad de los equipos de trabajo resulta un mecanismo fundamental para generar innovaciones disruptivas en el mercado. Señalando que la propia entidad busca mitigar las carencias del sector mediante políticas de recursos humanos que han logrado elevar a casi un tercio la proporción de mujeres en sus nuevas contrataciones anuales, superando la mitad de las plazas en sus programas orientados a jóvenes profesionales.



