El sector europeo de las telecomunicaciones, en contra de los cambios en las directrices sobre el control de fusiones

La GSMA y Connect Europe, las asociaciones del sector, comparan la dimensión de las operadoras chinas y estadounidenses, y se quejan que la UE limita la posibilidad de crear operadoras paneuropeas que disfruten de la potencia necesaria para reinvertir adecuadamente en sus redes.
8 de septiembre, 2025

Las «Merger Guidelines» de la UE consisten en dos documentos, publicados en 2004 y 2008, con indicaciones para guiar la evaluación que la Comisión Europea realiza en la evaluación de fusiones o adquisiciones en el caso que estas sean susceptibles de afectar la competencia en el mercado único. Tras más de dos décadas después de su publicación, el mundo ha sufrido muchos cambios, sobre todo en lo concerniente al desarrollo y aplicación de las tecnologías digitales.

Naturalmente, estas guías requerían de una actualización en un momento u otro, y la UE inició, este año, un proceso para ello, con una fase de consultas públicas que se cerró el pasado día 3 de septiembre de 2025. El proyecto, no obstante, parece que no ha gustado a todo el mundo.

La GSMA y Connect Europe, las dos organizaciones que agrupan a las empresas del sector de las telecomunicaciones en el viejo continente piden, en una carta abierta a la Comisión Europea, una reforma estratégica de la política de competencia, a modo de respuesta conjunta a la consulta de la Comisión Europea sobre la revisión de las directrices de fusiones.

Ambas organizaciones sostienen que modernizar el marco de control de fusiones es clave para reforzar la competitividad europea. En su opinión, los actuales planes de revisión no van lo bastante lejos, y se hace necesario abordar una reforma integral que dé más certidumbre a las compañías que operan en el mercado único cuando buscan tamaño.

Las asociaciones consideran que la modernización del marco de control de concentraciones debe tener en cuenta los efectos de las fusiones en la inversión, la innovación y la resiliencia, y que los planes actuales no son suficientes. Afirman que facilitar la consecución de escala aportaría la estabilidad necesaria para acometer inversiones significativas en conectividad avanzada, segura y resistente.

A su juicio, la evaluación de las operaciones no debería partir de la premisa de que una fusión conduce de forma automática a precios más altos y menor bienestar del consumidor, sino valorar también su potencial para impulsar la calidad y la innovación, especialmente en sectores en los que el tamaño y los incentivos a invertir son determinantes para el crecimiento y la productividad.

Las dos organizaciones comparten las conclusiones de Mario Draghi y Enrico Letta sobre la relación no lineal entre competencia, inversión e innovación en sectores intensivos en capital. Citan la necesidad de facilitar la consolidación en sectores con alta intensidad de capital como el de las telecomunicaciones para elevar la inversión en conectividad. En este contexto, reclaman que la Comisión pase de remedios que, según sostienen, destruyen valor a un enfoque que reconozca las eficiencias que favorecen la inversión y la innovación.

Subrayan que el mercado europeo cuenta con más de un centenar de operadores que atienden de media a cinco millones de clientes, frente a los 450 millones y 110 millones por operador en China y Estados Unidos, lo que limita la escala y la capacidad inversora. Sostienen que este mapa fragmentado dificulta la previsibilidad a largo plazo, necesaria para financiar redes de última generación, robustas y seguras, en todo el continente.

De cara a la revisión en curso, la GSMA y Connect Europe plantean que la Comisión adopte un enfoque más flexible y orientado al futuro, proponiendo un enfoque más dinámico y prospectivo en las revisiones, una valoración a más largo plazo y centrada en la inversión estratégica, un tratamiento equilibrado de las eficiencias —incluida su incidencia en innovación, competitividad, resiliencia, seguridad y preparación para la defensa— y la actualización del “EU Remedies Notice” para reforzar la coherencia y la claridad del marco regulatorio.

Las asociaciones enmarcan su posición en la aceleración de la competencia tecnológica global y advierten del riesgo de que Europa pierda terreno si no ajusta su normativa. Señalan que la escala es esencial para asegurar inversión sostenida y recuperar el impulso innovador, y anuncian que seguirán aportando evidencia y mantendrán un diálogo constructivo con las autoridades europeas.