La industria tecnológica ha acumulado una inversión en inteligencia artificial de 1,6 billones de dólares desde el año 2013. Para poner esta cifra en la perspectiva adecuada, dicho importe cuadruplica el coste actual del histórico programa espacial Apolo, según indica la GSMA en el estudio AI Survey Report 2026 de Mobile World Live.
Según sigue indicando el mismo, las operadoras de telecomunicaciones participaron de forma temprana en esta tendencia, puesto que comenzaron a implementar tecnologías de aprendizaje automático hace décadas en sus redes móviles para automatizar diversas tareas de mantenimiento y atención al usuario. Posteriormente, en 2017, la misma GSMA impulsó una iniciativa conjunta para analizar el impacto técnico de estas herramientas.
El pasado año 2025 supuso un punto de inflexión, con inversiones multimillonarias para acelerar la innovación tecnológica en las redes de telefonía móvil. Paralelamente, distintas operadoras europeas anunciaron la creación de instalaciones dedicadas al procesamiento de datos y al desarrollo de nuevas plataformas de toma de decisiones.
Hasta ese momento, los proyectos relacionados con la atención al cliente acaparaban aproximadamente la mitad de los despliegues tecnológicos en el sector, una cuota muy por encima de las aplicaciones destinadas puramente a la gestión de las infraestructuras de red.
El presente estudio, basado en encuestas a cerca de doscientos cincuenta profesionales del sector, revela la consolidación técnica de estas herramientas en el momento actual.
En la gestión de infraestructuras, la tecnología predictiva domina las operaciones técnicas, mientras que la seguridad informática se considera una prioridad estratégica urgente. A pesar de esta necesidad de proteger los sistemas ante los riesgos de la migración a entornos en la nube , la mayor parte de las empresas todavía se encuentra en una fase preliminar de pruebas de seguridad, identificando las normativas de privacidad y la soberanía de los datos como los principales obstáculos para su adopción definitiva.
En lo relativo a la relación con los consumidores, una cuarta parte de las empresas ha alcanzado una automatización a gran escala en atención al cliente, y el área de ventas ya experimenta con sistemas comerciales autónomos. La resolución de problemas técnicos y la autogestión de servicios son los departamentos donde los responsables de compras de tecnología perciben un mayor retorno de la inversión actual.
En contraposición, en el ámbito de la facturación y la fijación de precios, el enfoque es notablemente más cauteloso y, así, un 30% de las organizaciones utiliza asistentes virtuales únicamente como apoyo interno a sus empleados, enfrentándose al reto operativo de superar las severas limitaciones que imponen sus antiguos sistemas informáticos aislados.
De cara a los próximos ejercicios, las previsiones apuntan a una transformación operativa profunda y a un incremento sustancial de los recursos económicos necesarios. Las previsiones de las firmas de análisis sugieren que hasta el año 2030 será preciso destinar 5,2 billones de dólares adicionales en la construcción de centros de datos para poder satisfacer la creciente demanda global de estos servicios algorítmicos.
A nivel operativo, a medio plazo, se espera que los sistemas totalmente autónomos igualen en importancia a las herramientas predictivas actuales y asuman una parte significativa de las interacciones con los usuarios. En un plazo de dos años, más de la mitad de las operaciones de red podrían estar gestionadas por modelos de lenguaje de pequeño tamaño , marcando la transición hacia un modelo empresarial fundamentado en la toma de decisiones dinámicas sin requerir la intervención humana constante.
El informe se puede descargar gratuitamente desde el sitio web de Mobile World Live.



