Google ha presentado la primera versión de su estudio ATLAS, un proyecto de investigación económica que analiza 15 millones de interacciones anonimizadas procedentes de la aplicación Gemini. El modo de IA de Google y la interfaz de programación de aplicaciones de Gemini. El objetivo de este análisis es cartografiar el uso de esta tecnología y vincularlo con marcos estadísticos laborales tradicionales, abarcando más de 800 ocupaciones, 4.000 tareas profesionales, 300 actividades domésticas, 150 países y 140 idiomas. Los datos revelan que la tecnología ha penetrado en el 68% de las profesiones, las cuales representan algo más del 88% del empleo en Estados Unidos. Sin embargo, la profundidad de este uso es todavía superficial, ya que en la ocupación mediana analizada se recurre a estos sistemas únicamente para el 21% de las tareas totales.
Lejos de una sustitución completa del trabajador, la información extraída indica que la inmensa mayoría del uso actual es colaborativo y de asistencia. Las tareas cognitivas no rutinarias acaparan casi el 65% de las interacciones laborales registradas, pero los intentos de automatizar procesos de principio a fin representan menos del 10% en este ámbito concreto. En su lugar, los usuarios recurren a estas herramientas para la redacción parcial, la revisión, la generación de ideas y la recuperación de información. Así mismo, el uso de estas plataformas no se limita a los perfiles de oficina, puesto que los trabajadores de oficios manuales y técnicos también las utilizan como asistentes para el diagnóstico, la resolución de problemas y el aprendizaje en tiempo real. Por otro lado, el estudio establece una correlación entre la adopción de estas tecnologías en el puesto de trabajo, un mayor nivel educativo y unos salarios más elevados.
Fuera del entorno laboral formal, el estudio constata que más del 86% de las conversaciones suceden en el ámbito doméstico y personal. Gran parte de estas interacciones se destinan a actividades burocráticas o administrativas que tradicionalmente suponen un obstáculo o requieren mucho tiempo, como las consultas sobre servicios gubernamentales, legales, financieros y educativos. De hecho, casi la mitad de estas consultas especializadas se realizan fuera del horario comercial habitual, eliminando barreras temporales para el usuario. Los investigadores estiman que, si esta asistencia tecnológica lograra ahorrar apenas treinta minutos semanales en la gestión del hogar, las ganancias de productividad no remunerada en Estados Unidos podrían alcanzar un valor aproximado de 100.000.000 de dólares anuales.
A nivel geográfico, la tasa de adopción por habitante refleja una relación directa con la riqueza nacional. Esta concentración provoca que el quintil de países con menor uso genere apenas el 2% de las conversaciones globales. Lo que subraya un desequilibrio digital persistente, aunque naciones de renta media en América Latina y Oriente Medio muestran tasas de adopción comparables a las de Europa Occidental. A pesar de la distribución económica, el idioma inglés solamente representa alrededor de un tercio del volumen total de interacciones a nivel mundial. Los datos descartan la idea de que los profesionales abandonen sus lenguas maternas para realizar tareas complejas, mostrando una distribución lingüística prácticamente idéntica tanto en las actividades de trabajo como en las personales.


