El modelo híbrido se afianza en España como herramienta de retención del talento en el sector tecnológico

El teletrabajo se consolida en España, especialmente en un modelo híbrido, como estrategia para retener talento y con mayor presencia en informática y telecomunicaciones.
16 de septiembre, 2026
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El escenario corporativo español consolida la modalidad de trabajo a distancia coincidiendo con la celebración del Día Internacional del Teletrabajo el 16 de septiembre. Según la VI Radiografía del Teletrabajo en España elaborada por la plataforma de empleo InfoJobs, un 25% de los profesionales ocupados desarrolla actualmente sus funciones fuera de la oficina, una cifra que se mantiene idéntica a la registrada durante el año anterior y muy próxima a los niveles de 2024. De este colectivo, la gran mayoría opta por el modelo híbrido, que se afianza como la fórmula predominante en el mercado laboral al abarcar al 19% de los empleados. Mientras que el formato completamente remoto se limita a un 6%.

Desde la perspectiva de las corporaciones, la disponibilidad de estas opciones de flexibilidad muestra un avance continuado. En la actualidad, la mitad de las compañías proporciona alguna modalidad de trabajo a distancia a sus plantillas, lo que supone un incremento de cuatro puntos porcentuales frente al ejercicio previo. Este crecimiento está impulsado principalmente por el formato híbrido, que ha pasado de estar presente en el 35% de las empresas al 39% actual. Por el contrario, la oferta de empleo exclusivamente en remoto permanece estancada en el 11% desde hace tres años. Las previsiones a corto plazo indican un horizonte de estabilidad, puesto que tres cuartas partes de las organizaciones planean mantener intactas estas condiciones durante los próximos seis meses e incluso un pequeño porcentaje proyecta ampliarlas.

La flexibilidad como factor estratégico de retención

La estabilización de estas modalidades ha transformado la percepción de los profesionales técnicos sobre la flexibilidad, que ha dejado de concebirse como un beneficio adicional del puesto para convertirse en un factor crítico en la retención del talento. Los datos revelan que más de 1/3 parte de los profesionales que teletrabajan se plantearía cambiar de empleo si su empresa exigiera una mayor asistencia presencial. Esta postura es especialmente rotunda entre aquellos operarios que ejercen de forma 100% remota, donde prácticamente la mitad buscaría otro puesto de trabajo si se modificaran sus condiciones hacia un modelo de oficina. Desde la dirección de comunicación de la entidad responsable del análisis explican que el desafío para los responsables de recursos humanos ya no consiste en elegir entre presencialidad o distancia, sino en comprender qué esquema operativo beneficia a cada actividad para utilizar esa flexibilidad como un instrumento de mejora en la gestión de los equipos.

En lo relativo a la productividad, el informe descarta la existencia de un espacio de trabajo superior en términos absolutos, apostando por una distribución funcional basada en la naturaleza de cada actividad. De esta forma, el hogar se posiciona como el entorno idóneo para ejecutar tareas que demandan una concentración profunda o que poseen un marcado carácter administrativo. En contraposición, las oficinas resultan ser el lugar preferido por la mayoría de los encuestados para acometer labores colaborativas, celebrar reuniones de coordinación, resolver imprevistos diarios y tomar decisiones de negocio importantes.

Perfiles informáticos y distribución de la oferta

El acceso al teletrabajo continúa fuertemente ligado a la tipología del puesto y al nivel formativo del empleado. Los perfiles orientados a la gerencia, los trabajadores con titulación universitaria y aquellos con mayores ingresos económicos son los que disfrutan de una mayor capacidad de elección y, en consecuencia, presentan tasas más altas de trabajo a distancia. Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística confirman este sesgo profesional, al señalar que seis de cada diez trabajadores del ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación ejercen su labor de forma remota.

En el mercado de contratación, entre enero y agosto del presente año se publicaron algo más de 174 mil vacantes con opciones de teletrabajo, lo que representa el 11% del total de las ofertas. Aunque áreas como el ámbito comercial y el de atención al cliente acumulan un alto volumen absoluto de este tipo de posiciones, el sector informático y de telecomunicaciones encabeza la penetración relativa del teletrabajo, dado que aproximadamente el 70% de sus ofertas incluye esta flexibilidad operativa. A nivel de puestos específicos, roles técnicos como el de analista de sistemas, desarrollador de la parte lógica del software y consultor tecnológico presentan cuotas de trabajo a distancia que oscilan entre el 80 y el 91%, consolidando la flexibilidad como una norma habitual en el sector informático.

Desde el punto de vista geográfico, Madrid y Cataluña concentran la mayor parte de las vacantes que permiten operar a distancia, aglutinando conjuntamente más de la mitad de la oferta nacional. Pese al liderazgo de Madrid y Barcelona por volumen bruto, ambas provincias registran un leve retroceso interanual, mientras que otras áreas como Alicante y Murcia experimentan crecimientos exponenciales en la creación de empleo flexible. A nivel macroeconómico, y a pesar del incremento sostenido de profesionales que operan desde sus domicilios de forma habitual, la adopción del teletrabajo en España sigue situándose ligeramente por debajo de la media europea.