El impacto económico y energético de ChatGPT frente al crecimiento de sus suscriptores

Un informe de BestBrokers estima que OpenAI genera unos 11.460 millones de dólares anuales por suscripciones, calcula el consumo eléctrico de 2.500 millones de consultas diarias y proyecta que, de mantenerse el crecimiento de usuarios hasta 2030, los ingresos podrían alcanzar hasta 80.000 millones de dólares anuales.
13 de enero, 2026

El debate público de comienzos de 2026 en torno a la seguridad, la sostenibilidad y el consumo energético de la inteligencia artificial está ganando peso a medida que estas herramientas se integran en la vida digital y en los flujos de trabajo profesionales. En ese contexto, el equipo de BestBrokers ha publicado un análisis centrado en ChatGPT que pone en relación dos magnitudes: lo que cuesta energéticamente atender el volumen de uso y lo que ingresa OpenAI por suscripciones de pago.

El informe estima que OpenAI genera aproximadamente 955 millones de dólares al mes, unos 11.460 millones al año, a partir de suscripciones de pago, partiendo de la cifra reportada de 35 millones de suscriptores. En la estimación se combinan supuestos sobre la mezcla de planes y precios, con predominio del plan Plus y una aportación relevante de los planes de empresa de mayor coste.

La aritmética del modelo de suscripción

En el otro lado de la ecuación, BestBrokers calcula el consumo eléctrico asociado a procesar 2.500 millones de consultas diarias. Según el análisis, responder a ese volumen equivaldría a unos 17.230 millones de kWh al año y supondría un coste cercano a 2.400 millones de dólares si esa electricidad se comprase a tarifas habituales y procediese de la red de Estados Unidos.

El consumo anual se cifra en 17.228 millones de kWh para 912.500 millones de “prompts” al año, con un coste estimado de 2.422 millones de dólares. En el día a día, el cálculo sitúa el gasto en 47,2 millones de kWh diarios.

Con esos números, el informe concluye que los ingresos recurrentes por suscripción tendrían margen para absorber ese componente energético en una fracción del año. BestBrokers sostiene que, incluso con costes relevantes de computación y electricidad, la facturación por suscripción bastaría para cubrir ese gasto en menos de un trimestre.

La parte prospectiva del documento se apoya en un objetivo interno que el informe atribuye a OpenAI: alcanzar 220 millones de suscriptores de pago en 2030. A esa escala, la variable determinante pasa a ser el ARPU, el ingreso medio por usuario, una métrica habitual en negocios de suscripción que resume cuánto aporta cada abonado, de media, cada mes.

En los escenarios planteados, con 220 millones de suscriptores en 2030, el informe estima unos ingresos anuales de 52.800 millones de dólares con un ARPU de 20 dólares al mes, 66.000 millones con 25 dólares y cerca de 79.000 millones con 30 dólares, una cifra que se aproxima a los 80.000 millones. El documento añade que, aunque el objetivo de 220 millones es exigente, lo considera alcanzable si el servicio se extiende más allá de usuarios avanzados y empresas y se consolida como una utilidad de uso masivo integrada en trabajo, educación, sistemas operativos y rutinas digitales.

Desde el punto de vista competitivo, el informe incluye una valoración firmada por un analista de datos de BestBrokers: en caso de superarse holgadamente los 200 millones de suscriptores, ChatGPT podría condicionar expectativas de precio y estándares de producto en el ecosistema de IA. En esa hipótesis, el texto anticipa presión sobre herramientas más pequeñas (obligadas a diferenciarse o integrarse) y la reacción de grandes rivales mediante paquetes y ajustes de precio, con un mercado menos fragmentado y más concentrado.