El grueso de las empresas prevé renovar su ERP de SAP sin acometer una transformación estratégica real

La mayoría de las empresas actualizará sus sistemas de gestión, pero principalmente mediante migraciones técnicas orientadas a mantener la operatividad, sin impulsar una verdadera transformación de procesos ni una adopción avanzada de la IA.
5 de junio, 2026
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La firma consultora SEIDOR ha dado a conocer durante el XXI Fórum AUSAPE las conclusiones de su informe sobre la modernización de los sistemas ERP de SAP de cara al año 2026. El documento, redactado tras consultar a 360 responsables de tecnologías de la información de compañías con una facturación superior a los cien millones de euros en Europa y América, constata que el 94% de las corporaciones usuarias de SAP planea actualizar su sistema de gestión en los próximos años. Paradójicamente, apenas un 15% busca una transformación profunda capaz de redefinir su operativa apoyándose en el análisis de datos y la inteligencia artificial.

Los datos obtenidos reflejan una notable desconexión entre las expectativas iniciales de las compañías y la ejecución final de los proyectos. Mientras que las direcciones corporativas aprueban estas renovaciones con el objetivo de incorporar innovación y analítica avanzada, la mayor parte de las iniciativas se reduce a una mera migración tecnológica destinada a asegurar el soporte del fabricante y mantener la plataforma en funcionamiento. Desde la consultora advierten de que el verdadero peligro para las organizaciones no reside en posponer la actualización tecnológica, sino en llevar a cabo dicha migración y continuar trabajando exactamente con los mismos procedimientos del pasado, sin aprovechar la oportunidad para optimizar el sistema.

Javier Navarro, Global SAP Leader de SEIDOR ha señalado que “la mayoría de las empresas usuarias de SAP ya tiene claro que debe modernizar su ERP. La diferencia estará en si esa modernización se queda en una evolución tecnológica o si se aprovecha para simplificar el sistema, ordenar la información y rediseñar procesos con IA. El riesgo no es solo no migrar; el riesgo es migrar y seguir operando igual”.

La evolución de estas plataformas se estructura actualmente en tres fases o niveles de adopción. La etapa más básica, en la que se enmarca la inmensa mayoría de las empresas, consiste en el traslado puramente técnico de los sistemas hacia entornos en la nube para cumplir con los plazos de mantenimiento dictados por SAP. Un segundo peldaño, alcanzado únicamente por el 23% de las organizaciones encuestadas, implica eliminar la complejidad técnica acumulada a lo largo de los años. Este proceso busca descartar los desarrollos y programaciones a medida que encarecen el mantenimiento, apostando por devolver los procesos a su formato estándar y aislar las personalizaciones fuera del núcleo del sistema operativo. Finalmente, el nivel más avanzado supone una reinvención total del modelo de negocio, donde el ERP deja de ser un simple archivo de transacciones para erigirse como un motor de decisiones predictivas.

Aunque casi la mitad de las corporaciones menciona la inteligencia artificial y el tratamiento de datos como los motivos principales para actualizar su infraestructura, más del setenta por ciento todavía percibe esta tecnología como un simple añadido para ganar productividad en sus tareas habituales. Los analistas señalan que este enfoque resulta insuficiente si no va precedido de una limpieza exhaustiva de la información y una estandarización de las operativas. De hecho, las empresas corren el riesgo de invertir grandes sumas en nuevas herramientas predictivas sin obtener resultados tangibles, debido a que sus plataformas base no están preparadas para alimentarlas correctamente.

El principal obstáculo para alcanzar esta madurez tecnológica es lo que en el sector se conoce como deuda técnica. Un 71% de las empresas admite que el exceso de modificaciones a medida implementadas en el pasado lastra severamente la agilidad de su actual ERP. Ante esta situación, nueve de cada diez compañías estarían dispuestas a adaptar sus procesos internos al estándar del programa a cambio de obtener una plataforma mucho más flexible y fácil de actualizar en el futuro. Por ello, la decisión sobre cómo acometer la renovación trasciende al departamento de informática y requiere la implicación directa de las áreas financieras, de operaciones y de la dirección general.

El calendario de adopción previsto por el mercado muestra una primera ventana de actuación entre 2026 y 2028, impulsada por la necesidad imperiosa de abandonar las versiones antiguas de SAP cuyo soporte oficial está próximo a expirar. Posteriormente, se abrirá un segundo periodo, entre 2028 y 2032, donde dominarán los proyectos de rediseño de procesos y la integración nativa de la IA. Las entidades que aprovechen la primera fase para poner en orden sus datos y simplificar su arquitectura informática serán las que lleguen con ventaja competitiva a esta segunda etapa.

A la hora de plantear la estrategia tecnológica, el sistema de gestión empresarial ha pasado de concebirse como un bloque monolítico a entenderse como un ecosistema por capas. En este nuevo esquema, SAP conserva su función vital como motor transaccional, pero se combina con otras soluciones externas encargadas de la analítica, la nube o procesos muy específicos de un sector. El reto de los responsables de compras de TI ya no consiste simplemente en elegir un software, sino en diseñar una arquitectura inteligente que determine qué funciones deben mantenerse en el núcleo central y cuáles deben externalizarse a otras aplicaciones conectadas.

Ante esta complejidad técnica y organizativa, la figura del proveedor informático ha evolucionado desde el tradicional ejecutor de migraciones hacia un rol de consultoría estratégica. Las corporaciones demandan socios capaces de auditar sus procesos, identificar qué áreas priorizar y trazar una hoja de ruta realista hacia la automatización. En este sentido, SEIDOR encara este ciclo de renovaciones tras haber alcanzado el estatus de distribuidor platino global de SAP para este mismo año, una categoría en la modalidad de reventa que la multinacional alemana del software reserva de forma exclusiva a once integradores a escala mundial.