El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, la entidad ICEX y la Fundación I+E han dado a conocer el informe Innovación España 2026. Este documento examina el panorama investigador nacional con el propósito de servir como orientación estratégica para captar capital y atraer grandes iniciativas empresariales internacionales. A través de sus páginas, se detalla la capacidad científica, tecnológica y formativa del país, así como las opciones de financiación y las áreas productivas con mayor proyección.
El texto orientativo, dirigido a gestores corporativos e inversores foráneos, estructura su análisis en tres vertientes. La primera se centra en el potencial de atracción de capital, basándose en la situación económica, las infraestructuras de transporte y telecomunicaciones, y la disponibilidad de profesionales capacitados en disciplinas técnicas. En este sentido, la publicación recuerda que la economía nacional ocupa la cuarta posición en la Unión Europea y acumula cuatro ejercicios con aportaciones extranjeras superiores a los treinta mil millones de euros.
La segunda vertiente aborda las condiciones de consolidación de los proyectos, subrayando el marco fiscal aplicable a la investigación. Actualmente, la inversión en investigación y desarrollo representa el 1,5% del producto interior bruto, con una trayectoria ascendente que persigue alcanzar el 3% en 2030. Estas condiciones favorecen el despliegue de industrias enfocadas en las energías limpias, el hidrógeno verde, el sector farmacéutico, la biotecnología, la ciberseguridad y el ámbito aeroespacial. Finalmente, la tercera vertiente expone la ubicación geográfica como punto de conexión indispensable entre el mercado europeo, América Latina y la región norteafricana.
Retos del mercado laboral y visión institucional
A pesar de las perspectivas favorables expuestas en los primeros apartados, el documento identifica áreas de mejora necesarias para consolidar la atracción de inversión, como la adecuación de la oferta laboral, la reducción del desempleo y el incremento de la competitividad. Por su parte, las corporaciones multinacionales que operan en el país señalan que es imprescindible contar con estabilidad normativa, administraciones ágiles y una regulación medioambiental clara para mantener y ampliar su actividad.
Durante el acto de presentación del estudio, las entidades promotoras subrayaron la estrategia de utilizar la innovación tecnológica como herramienta central para mejorar el posicionamiento en los mercados exteriores. Desde el tejido corporativo se remarcó que las inversiones empresariales generan un impacto doble, ya que benefician la viabilidad de las propias compañías al mismo tiempo que impulsan el progreso socioeconómico de las regiones receptoras. Por su parte, la clausura institucional argumentó que la actual capacidad científica del territorio es consecuencia de políticas públicas enfocadas en conjugar el crecimiento económico con el sostenimiento de los derechos sociales.
El informe incluye un prólogo redactado por la cartera ministerial de Ciencia, Innovación y Universidades, junto con aportaciones de autoridades autonómicas de Cataluña, Andalucía y el Principado de Asturias. En la exposición pública del documento participaron también altos cargos directivos de firmas del sector tecnológico, energético e industrial que operan en el territorio. Así como los máximos responsables de las instituciones encargadas de la elaboración del análisis, quienes expusieron el valor estratégico global y la generación de empleo local que justifican la implantación de sus respectivos proyectos empresariales.



