El mercado de la infraestructura como servicio (IaaS) orientada y optimizada para las cargas de trabajo de la inteligencia artificial se encuentra en una fase de profunda expansión, según la consultora Gartner, que apunta que durante el pasado año 2025, el gasto mundial en este segmento se situó en los 21.529 millones de dólares. Tomando este dato como punto de partida, sus previsiones apuntan a que el gasto en IaaS optimizada para inteligencia artificial registrará un incremento del 96% en 2026, alcanzando los 42.276 millones de dólares a nivel global.
Los analistas de la firma atribuyen esta progresión a la necesidad de adquirir recursos tecnológicos capaces de soportar los complejos procesos de entrenamiento de los grandes modelos de lenguaje, y señalan que la rápida puesta en marcha de soluciones de inteligencia artificial en las aplicaciones y flujos de trabajo corporativos está acelerando estas inversiones en entornos cloud.
Como marco de referencia frente a esta vertical tecnológica, cabe señalar que el mercado general de servicios de infraestructura (IaaS) crecerá a un ritmo más moderado del 29,3% a lo largo de este año, sumando un total de 287.347 millones de dólares. Y de cara a los próximos ejercicios, la tendencia al alza se mantendrá firme en 2027, con un crecimiento estimado del 56,5% que elevará el volumen de este mercado hasta los 66.143 millones de dólares.
El aspecto más relevante de esta evolución de mercado es el cambio de paradigma en la distribución del presupuesto según la etapa de desarrollo tecnológico de las organizaciones. Hasta ahora centrado en la creación de los propios algoritmos, durante este 2026 el gasto destinado a la ejecución o inferencia superará por primera vez a la inversión dedicada al entrenamiento de los modelos.
En cifras concretas, el coste global asociado a la inferencia se situará en los 23.300 millones de dólares, frente a los 19.000 millones que requerirán las tareas de entrenamiento algorítmico. Esta diferencia estructural implica que el 55% de todo el presupuesto de IaaS para inteligencia artificial se destinará a soportar las cargas de inferencia durante este año, una proporción que los expertos del sector calculan que ascenderá hasta el 59% en el próximo ejercicio de 2027.
La principal causa de esta redirección de las partidas financieras reside en el auge de la inteligencia artificial agéntica, cuya naturaleza autónoma y de ejecución en múltiples pasos requiere una elevada intensidad de cálculo constante.
Las empresas han comenzado a trasladar sus esfuerzos desde los laboratorios de desarrollo hacia el despliegue comercial masivo y, consecuentemente, los modelos específicos ajustados a las necesidades de cada compañía se están integrando en los sistemas corporativos, exigiendo una ejecución continua y en tiempo real en vez de un aprendizaje periódico.
Es este incremento sostenido en el peso de las cargas de inferencia el que está obligando a los responsables de tecnologías de la información a replantear estratégicamente sus prioridades de inversión a medio y largo plazo.
