El Foro Económico Mundial define las diez tecnologías que transformarán la industria en los próximos cinco años

Un nuevo estudio de la entidad internacional revela los avances científicos a punto de alcanzar viabilidad comercial a gran escala que redefinirán las infraestructuras informáticas, sanitarias y energéticas mediante la descentralización y la personalización de los recursos.
25 de junio, 2026

El Foro Económico Mundial ha presentado su informe anual sobre las diez principales tecnologías emergentes para el año 2026, identificando innovaciones que alcanzarán una aplicación a gran escala en los próximos tres a cinco años.

Este documento, elaborado conjuntamente con la editorial científica Frontiers y la Fundación del Futuro de Dubái, se enmarca en la decimoséptima Reunión Anual de los Nuevos Campeones, que se celebra hasta el 25 de junio en Dalian, China. Las tendencias analizadas indican una transición hacia sistemas de producción menos dependientes de infraestructuras centralizadas y capaces de generar valor en puntos más cercanos al usuario final. La investigación agrupa estos avances inminentes en distintas áreas de impacto.

En el ámbito energético y medioambiental, destacan los sistemas bidireccionales de electricidad, los materiales de refrigeración radiativa pasiva, la extracción directa de litio y las nuevas técnicas de destrucción de compuestos químicos persistentes. El primer concepto permite que edificios o centros de datos actúen como consumidores y proveedores de la red eléctrica, mejorando la resiliencia y el aprovechamiento de fuentes renovables locales, mientras que la refrigeración pasiva reduce la temperatura de las instalaciones reflejando la luz solar hacia la atmósfera sin consumir electricidad, y los nuevos métodos de obtención de litio aceleran el proceso a unas pocas horas minimizando el uso de superficie y agua. Finalmente, las tecnologías de destrucción de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas prometen eliminar de los suministros hídricos aquellos contaminantes que hasta ahora se venían resistiendo a los tratamientos convencionales.

El informe también presta especial atención a las ciencias de la vida y la biotecnología. Dentro del sector sanitario, la simulación cuántica, la administración de fármacos mediante exosomas, las vacunas personalizadas de ARN mensajero y la fermentación de precisión permitirán tratamientos y producciones más individualizadas y eficientes. La aplicación de la simulación cuántica acelera el descubrimiento de fármacos al modelar interacciones moleculares con una exactitud inédita, mientras que el uso de exosomas naturales facilita que las terapias alcancen objetivos corporales complejos, como el cerebro. Paralelamente, las vacunas de ARN mensajero contra el cáncer se diseñarán para entrenar el sistema inmunológico frente a las mutaciones específicas de cada paciente para prevenir recaídas, y la fermentación de precisión aprovechará distintos microorganismos para fabricar ingredientes reduciendo el consumo de materias primas en los sectores alimentario y farmacéutico.

Para el ámbito digital, el documento subraya la importancia de los modelos de inteligencia artificial mundiales (World models) y la criptografía basada en retículos para asegurar las futuras infraestructuras frente a la computación cuántica. Los modelos mundiales dotarán a los sistemas algorítmicos de una comprensión física del entorno a partir de múltiples fuentes de datos, mejorando su interacción con el mundo real y su capacidad de planificación. Como medida de seguridad transversal, la nueva criptografía protegerá la información frente a los métodos de descifrado actuales y futuros de las máquinas cuánticas.

Los responsables del Foro Económico Mundial indican que la convergencia de estas disciplinas cambiará los paradigmas actuales sobre cómo la tecnología puede resolver los problemas climáticos, alimentarios y médicos globales. Desde la dirección de Frontiers añaden que la consolidación de estos descubrimientos requiere mantener políticas de ciencia abierta que mejoren la transparencia y la confianza pública en los investigadores.

En cualquier caso, el éxito y la viabilidad de todas estas tecnologías para el año 2031 dependerán de factores críticos como la preparación de las infraestructuras actuales, la adaptación regulatoria y la inversión sostenida a largo plazo.