La primera jornada del Artificial Intelligence Summit 2026, promovido por AMETIC, arrancó con un análisis exhaustivo sobre la aplicación práctica de la tecnología de algoritmos avanzados en diversos sectores productivos. En el ámbito de la salud, la profesora de la Universitat de Barcelona, Petia Radeva, expuso cómo estas herramientas computacionales están modificando sustancialmente los métodos de diagnóstico clínico, la personalización de los tratamientos y la propia administración de los sistemas sanitarios.
Por su parte, la vicepresidenta senior para el suroeste de Europa del negocio de sector público de Salesforce, Ana Alonso, centró su exposición en la irrupción de los modelos agénticos. La directiva equiparó el impacto de esta tecnología con la revolución que supuso en su día la llegada de la telefonía móvil, anticipando que las corporaciones evolucionarán hacia estructuras organizativas híbridas. La integración conjunta de trabajadores humanos y agentes virtuales autónomos permitirá optimizar los costes operativos e incrementar de forma notable la productividad empresarial. Así mismo, Alonso recalcó que el éxito de esta transición no radica únicamente en la programación de software, sino que requiere una atención especial a la gobernanza, la normativa y la protección de la información corporativa. El objetivo principal, argumentó, debe ser la generación de valor y crecimiento mediante la delegación de flujos de trabajo en estos agentes, en lugar de centrarse exclusivamente en la sustitución de aplicaciones heredadas.
En lo referente al hardware y a la experiencia del usuario, el vicepresidente y responsable de Mobile Experience en Samsung Electronics España, David Alonso, ilustró cómo estas herramientas se están integrando de manera orgánica en los procesos rutinarios. La asimilación de la inteligencia artificial en los dispositivos móviles cotidianos facilita desde el resumen automático de consultas médicas hasta nuevas formas de interactuar visualmente con el entorno. El responsable tecnológico incidió en la necesidad de consolidar un ecosistema interconectado que ofrezca una transición fluida y transparente entre diferentes terminales. Además, subrayó que la privacidad debe ser un pilar estructural, otorgando al usuario final el control absoluto para decidir qué información se procesa localmente en su terminal y qué datos se transfieren a los servidores externos.
La sesión matinal se completó con una mesa de debate que analizó el impacto transversal de estas innovaciones en los servicios públicos y en la modernización organizativa. Este espacio contó con las aportaciones de Albert Cañigueral, representante del Barcelona Supercomputing Center; Carles Llach, miembro del Centro Tecnológico del Notariado; y Raúl Casado, directivo de Ayesa, bajo la moderación del director general de Transformación Digital de la Administración de Justicia, Aitor Cubo.
El reto de las infraestructuras y la modernización de la administración
La segunda mitad del encuentro sirvió para evidenciar los desafíos logísticos e infraestructurales que conlleva esta transformación tecnológica. El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, clausuró la sesión de ponencias con una advertencia sobre los requisitos físicos de estos sistemas. La expansión operativa de la inteligencia artificial requiere la instalación de nuevos centros de datos, lo que choca con una falta de capacidad de electrificación que podría frenar las oportunidades de inversión. El responsable autonómico ilustró esta situación explicando que su propia región, pese a ser una destacada generadora de energía de origen renovable, carece actualmente de la red eléctrica necesaria para soportar estas nuevas instalaciones de alto consumo.
En el ámbito de la gestión pública, el consejero argumentó que las nuevas herramientas digitales deben emplearse como un instrumento para anticiparse proactivamente a las demandas ciudadanas y mejorar la competitividad. Para respaldar este proceso, detalló que su ejecutivo ha impulsado una reciente normativa de agilización administrativa y ha constituido una agencia específica de transformación digital para centralizar los recursos y garantizar la seguridad jurídica. Mediante el análisis avanzado de procesos y la automatización de tareas de comprobación de datos, las administraciones públicas buscan eliminar los cuellos de botella burocráticos y optimizar los servicios ofrecidos. Finalmente, recordó la importancia de vigilar el impacto que estas tecnologías tendrán sobre el mercado laboral y la exigencia ineludible de aplicar medidas de ciberseguridad preventivas para generar confianza ciudadana, especialmente en áreas críticas como la defensa o el tratamiento de historiales clínicos.
El congreso continuará mañana con la intervención de diversas autoridades y profesionales del sector informático y de las telecomunicaciones, destacando en la agenda la participación del ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López.



