El DES ha analizado analiza las nuevas tendencias del sector tecnológico

Los asistentes al evento malagueño constatan el fin de la era de experimentación básica en las empresas, y los expertos internacionales del sector reclaman una mejora en la gobernanza de la información y el refuerzo de la soberanía digital europea para desplegar asistentes automatizados y sistemas predictivos capaces de optimizar los negocios y anticipar emergencias climáticas.
12 de junio, 2026

Ayer llegaba a su final en Málaga el evento tecnológico Digital Enterprise Show 2026, el cual ha analizado, entre el martes y el jueves de esta misma semana, el impacto de la inteligencia artificial en el entorno empresarial, centrando las sesiones iniciales en los pasos necesarios para que las organizaciones mejoren su competitividad.

Representantes de la firma Microsoft, como su vicepresidente corporativo y presidente del Grupo de I+D de Asia-Pacífico, Yongdong Wang, han explicado que la tecnología ha entrado en una fase caracterizada por los agentes corporativos inteligentes, los cuales operan con mayor autonomía para acelerar la adopción empresarial y ajustar los presupuestos de operaciones. Para alcanzar este objetivo, las compañías necesitan considerar la información como su activo de mayor valor, de modo que las organizaciones deben fortalecer la gestión de sus datos y escalar las soluciones de manera segura, aplicando controles de identidad y acceso tanto en infraestructuras de procesamiento local como en la nube.

En la misma línea de transición hacia una utilidad práctica, el director general en Europa de Tencent Cloud, Fred Sun, ha expuesto que las compañías deben superar la fase de experimentación para centrarse en implantaciones reales. La llegada de los nuevos sistemas automatizados obliga a los responsables de tecnología a seleccionar únicamente aquellas capacidades que resuelvan necesidades corporativas concretas, abandonando la tendencia inicial de probar todos los productos o pilotos que llegan al mercado.

El análisis del mapa geopolítico en este sector muestra un ecosistema asiático eficiente en costes y de gran escala de adopción. Ante esta realidad, Europa se enfrenta a retos de fragmentación normativa y capacidad de cómputo frente al ecosistema oriental, si bien los profesionales apuntan a la inteligencia artificial especializada por sectores como una vía de oportunidad de negocio.

Dentro de este marco de relaciones bilaterales, especialistas como Carme Artigas y Margaret Chen han destacado que España se posiciona como un mercado estratégico para articular alianzas tecnológicas con China, evolucionando desde el comercio clásico hacia proyectos conjuntos de transformación digital. El análisis del mercado asiático evidencia, además, que una normativa estricta no impide el desarrollo de la innovación, aunque desde el entorno europeo se demanda mayor reciprocidad y transparencia para la creación de centros de investigación.

Una instantánea de una de las charlas de la edición de este año del DES. Fuente: agencia

La construcción de un entorno digital de confianza también exige revisar las políticas de control sobre las infraestructuras de la información. El ámbito académico, representado por el investigador de la Universidad de Nueva York Stefaan Verhulst, aboga por reducir la dependencia tecnológica exterior y construir un modelo europeo de soberanía digital que no se limite a la legislación, sino que integre la gestión de los datos por parte de las personas y fomente la colaboración entre los distintos países para asentar un desarrollo ético.

A nivel operativo y de impacto social, la inteligencia artificial permite transformar la gestión de crisis hacia una estrategia preventiva, tal y como ha indicado el responsable de programas del Banco Mundial, Trevor Monroe, siempre bajo la supervisión humana final. Una muestra práctica de esta capacidad es el sistema desarrollado por el instituto tecnológico VRAIN para las catástrofes climáticas. Su director, Vicente Botti, ha detallado la creación de réplicas virtuales informáticas de la zona de Valencia para simular el impacto de la reciente depresión aislada en niveles altos.

Estos modelos predictivos facilitan el posicionamiento estratégico de recursos ante fenómenos meteorológicos adversos, empleando cámaras automatizadas para detectar precipitaciones y compartiendo estadísticas a nivel internacional para el aprendizaje conjunto, un hito que requiere eliminar a toda costa el aislamiento de las bases de datos corporativas e institucionales.