El volumen de amenazas informáticas dirigidas a la hostelería y los viajes ha experimentado un crecimiento del 122% en los últimos 3 años, según los datos estadísticos recopilados por la división de investigación de la firma de ciberseguridad Check Point Software Technologies. Esta tendencia a largo plazo muestra que los incidentes en el sector han pasado de registrar una media de 1.032 ataques semanales por organización en el mes de mayo de 2023 a los 2.291 contabilizados durante mayo de este año 2026.
Solamente en mayo de 2026, el incremento interanual de los ciberataques se situó en un 24% para este mercado, una cifra que contrasta fuertemente con el ligero aumento del 2% observado a nivel global en el conjunto del tejido empresarial. Los analistas técnicos apuntan a que los delincuentes enfocan sus recursos en este entorno porque procesa una enorme cantidad de datos financieros y personales. Aprovechando además el comportamiento de unos usuarios que suelen estar apresurados por formalizar sus gestiones vacacionales y buscar las tarifas más ajustadas.
Rafa López, Workspace Security Engineer de Check Point Software en España afirma: “Observamos un patrón claro de industrialización del fraude digital en el sector turístico. Los atacantes no improvisan: diseñan campañas estacionales con la misma planificación que cualquier gran empresa del sector, aprovechando los picos de demanda y la presión por reservar rápido”.
El cibercrimen ha dejado de lado la improvisación para pasar a planificar sus acciones de la misma forma que operan las grandes corporaciones legítimas, diseñando campañas estacionales que sacan partido de los picos de demanda y de la presión de compra de los consumidores.
Para sostener esta actividad, la infraestructura logística de los atacantes se ha ampliado de forma notable de cara a la temporada de verano. Durante el mes de mayo se registró la creación de más de 47.000 nuevas páginas web vinculadas a la industria turística, lo que supone un incremento de un tercio respecto a las cifras de abril y de casi un 20% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Los análisis indican que 1 de cada 112 de estos nuevos dominios resulta sospechoso o directamente malicioso, manteniéndose gran parte de esta infraestructura inactiva a la espera de operar durante las semanas de mayor volumen de reservas.
A través del desmantelamiento de diversas operaciones coordinadas, los investigadores han constatado el uso del registro masivo de direcciones de internet para imitar servicios conocidos. En este sentido, se han detectado sitios web diseñados para capturar credenciales y datos bancarios suplantando a plataformas reconocidas como Booking. Mediante el uso de dominios alterados y páginas adaptadas al mercado asiático que muestran falsas promociones de mitad de año y precios en divisas locales.
Una estrategia similar afecta a los usuarios que buscan alternativas de alojamiento mediante Airbnb, con portales dirigidos a viajeros interesados en visitar Canadá que exhiben fotografías y propiedades falsas en ciudades como Toronto, Montreal o Vancouver. Así mismo, se han localizado infraestructuras fraudulentas que utilizan variaciones del nombre del buscador Skyscanner para promocionar campañas de preventa inexistentes en complejos turísticos de Malasia, con el objetivo exclusivo de sustraer los depósitos económicos de los clientes sin llegar a formalizar nunca la reserva.
Ante esta planificación exhaustiva que busca manipular al consumidor mediante ofertas ficticias y una falsa sensación de urgencia, los expertos en seguridad instan a adoptar pautas de navegación estrictas. Es fundamental acceder a los portales introduciendo la dirección de forma manual en el navegador, evitando hacer uso de los enlaces provenientes de correos electrónicos no solicitados o de anuncios publicitarios.
Del mismo modo, resulta vital comprobar minuciosamente la ortografía de las direcciones web antes de proporcionar cualquier tipo de información sensible, dado que una sola letra puede llevar a una página fraudulenta, así como implementar la autenticación de doble factor en los perfiles de usuario. Finalmente, a la hora de efectuar las transacciones, se recomienda priorizar el uso de las tarjetas de crédito frente a las de débito, ya que las primeras proporcionan mayores coberturas y procesos de reclamación más ágiles ante posibles incidentes operativos, desconfiando siempre de chollos inverosímiles o sitios que generen una urgencia de compra inusual.



