La creciente demanda de servicios en la nube y la expansión de la IA han generado la necesidad de operar infraestructuras capaces de procesar y almacenar grandes volúmenes de datos conteniendo el impacto ambiental derivado de la digitalización. Ante este escenario tecnológico, T-Systems ha estado adoptando medidas para optimizar las instalaciones de su centro de datos ubicado en Cerdanyola del Vallès.
La compañía se adhirió en julio de 2023 al Pacto de Centros de Datos Climáticamente Neutrales y, en 2024, el centro de Cerdanyola se integró en el Código de Conducta para Data Centers en términos de Eficiencia Energética. Este compromiso se alinea con el marco de las iniciativas europeas que buscan alcanzar la neutralidad climática de este tipo de infraestructuras de cara al año 2030.
Para materializar estos objetivos, el plan estratégico se ha centrado especialmente en el rediseño de la operativa de los sistemas de refrigeración, al ser una de las áreas de mayor impacto en el consumo global. Las medidas implementadas han incluido el ajuste de las temperaturas de consigna, reduciendo la demanda energética y mejorando el rendimiento de los enfriadores. Esta última modificación resulta especialmente útil para mantener la estabilidad del sistema durante los periodos en los que se registran altas temperaturas exteriores. Así mismo, la infraestructura ha integrado el suministro de energías renovables mediante el despliegue de trescientos cinco paneles solares, los cuales aportan una producción estimada de 244.000kWh al año para rebajar las emisiones vinculadas a la operación del complejo.
La aplicación de todas estas medidas técnicas ha dado como resultado una reducción del índice de eficiencia energética, conocido como PUE, hasta el 1,35 durante el primer trimestre de 2026. Esta cifra, calculada siguiendo las normas ISO del sector, sitúa a la instalación por debajo de la media registrada en España, que actualmente es de 1,36, y supone una distancia notable frente a la media europea, cifrada por diferentes estudios en un 1,58.
Junto a la métrica eléctrica, los equipos técnicos también someten a monitorización constante el indicador WUE, que mide el consumo de agua en relación con la energía utilizada. El índice WUE de la instalación ha registrado un descenso desde los 0,0430 L/kWh de media en 2025 hasta los 0,0143 L/kWh en 2026. Al igual que sucede con el PUE, este registro se encuentra sensiblemente por debajo de la media nacional, que en el caso del uso del agua ronda los 0,84 L/kWh.
David Mañas, VP de Cloud y Ciberseguridad de T-Systems ha afirmado: «La digitalización es hoy uno de los grandes motores de la economía, la innovación y el desarrollo social, pero también implica una responsabilidad: gestionar de forma eficiente el consumo energético que conlleva. En T-Systems trabajamos para que nuestras infraestructuras crezcan sin renunciar a la sostenibilidad, y esta mejora en el PUE de nuestro data center es un paso más en ese compromiso con una digitalización más eficiente en España».
El objetivo del equipo directivo pasa por asegurar que las infraestructuras de procesamiento de datos sigan creciendo para absorber la demanda del mercado, pero manteniendo el diseño y la operativa bajo estrictos criterios de sostenibilidad que favorezcan un desarrollo digital más eficiente a nivel nacional.
