La historia de Aistech Space arranca en 2015, cuando nació en Barcelona con el objetivo de desarrollar satélites capaces de captar imágenes térmicas de alta resolución para monitorizar recursos, infraestructuras críticas y fenómenos relacionados con el cambio climático. Durante la última década la compañía ha diseñado, fabricado y operado sus propios sistemas de observación y ha orientado estas capacidades a sectores como la gestión hídrica, la prevención de incendios o el control de activos estratégicos, aportando datos que facilitan la toma de decisiones en administraciones y empresas.
En paralelo, el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) ha impulsado la inversión en empresas de base tecnológica mediante su sociedad Innvierte, que desde 2020 canaliza capital hacia proyectos alineados con la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021‑2027. A través de esta iniciativa pública se han movilizado hasta ahora más de 3.300 millones de euros entre vehículos y coinversiones directas.
El paso decisivo llegó este 22 de julio, cuando el CDTI declaró a Aistech Space “empresa tecnológica estratégica”. La designación abre la puerta a una coinversión pública de hasta 22,5 millones de euros en la ronda Serie B que la firma prevé cerrar este año, dentro de un esquema en el que los fondos estatales igualan el capital privado. Hasta la fecha, la operación ya ha asegurado 8,5 millones de euros: ocho aportados por Global Portfolio Investment y medio millón procedente de Pelliga Family Office.
Carles Franquesa, cofundador y consejero delegado de Aistech Space afirma: «Este reconocimiento es un hito que valida nuestra visión y enfoque tecnológico y refuerza la confianza del sector y mercado en nuestras capacidades técnicas, visión y modelo de negocio. Nos permite acelerar el despliegue de nuestra constelación de satélites y consolidar nuestra posición en el mercado global de observación espacial”.
El CDTI, por su parte; subraya que la incorporación de la empresa barcelonesa amplía la cartera de participadas en ámbitos aeroespacial y de defensa, complementando otras inversiones recientes en movilidad sostenible, propulsión espacial e IA. La operación se enmarca en el objetivo de reforzar un ecosistema tecnológico nacional con proyección europea.



