El calentamiento del clima tensiona los centros de datos europeos, según cdmon

El incremento constante de las temperaturas y la fuerte dependencia tecnológica respecto a proveedores extracomunitarios están revelando importantes costes operativos para las empresas europeas, una situación que impulsa la necesidad de repatriar los datos para garantizar tanto la viabilidad energética como la previsibilidad de los presupuestos corporativos.
3 de septiembre, 2026
Digital inside_El impacto ambiental de los centros de datos cuestiona la sostenibilidad de la IA

Las recientes olas de calor han puesto a prueba las infraestructuras tecnológicas en Europa, evidenciando el elevado gasto energético necesario para mantener los servidores operativos y, especialmente, refrigerados: según los registros de la Agencia Internacional de la Energía, las instalaciones de procesamiento de datos absorbieron cerca del 1,5% de la electricidad mundial durante el año 2024 y podrían duplicar este consumo antes de finalizar la década.

En el caso concreto de España, la Agencia Estatal de Meteorología viene documentando un incremento constante de los periodos con temperaturas extremas. Aunque este escenario climático no encarece inmediatamente la factura de los clientes que tienen servicios de alojamiento web contratados con antelación, sí dispara los gastos de operación de los centros de datos, ya que los sistemas de enfriamiento pueden suponer hasta un 40% del consumo total de estas instalaciones, destapando así qué proveedores gestionan realmente bien sus recursos.

Además de los gastos derivados de la climatología, existe un factor estructural que impacta directamente en las finanzas de las organizaciones: actualmente, más del 80% de la infraestructura en la nube utilizada en el continente europeo pertenece a corporaciones estadounidenses o chinas. Esta dependencia tecnológica suele implicar facturaciones en divisas extranjeras como el dólar, y dificulta enormemente la estimación de los gastos vinculados a una futura migración de los sistemas si la empresa decide cambiar de proveedor.

Ante esta situación del mercado, firmas de análisis como Gartner pronostican que para el año 2026 tomará fuerza la tendencia de la geopatriación, consistente en devolver la información corporativa a servidores ubicados en Europa con el objetivo principal de mitigar los riesgos geopolíticos.

Es en base a todo esto que desde cdmon señalan la importancia de evaluar el coste total de los servicios tecnológicos en vez de fijarse únicamente en el precio inicial ofertado. Los responsables financieros de la empresa explican que la tarifa mensual suele ocultar variables cruciales como el nivel de eficiencia energética del centro de datos o las penalizaciones económicas al intentar abandonar la plataforma. Por ello, apostar por infraestructuras alojadas en Europa permite facturar en euros y establecer unas reglas económicas claras que facilitan la defensa de los presupuestos anuales ante la dirección. La soberanía de los datos trasciende así el ámbito estrictamente legal para convertirse en una decisión de gestión financiera.

De cara a la planificación de los ejercicios futuros, que muchas corporaciones realizan habitualmente durante el mes de agosto, resulta conveniente analizar en conjunto la sostenibilidad, la eficiencia y los desembolsos reales que supone mantener la información corporativa fuera del territorio continental.